Por Damir Galaz-Mandakovic Fernández
El camino de las peticiones
Después de nueve años de funcionamiento de la usina eléctrica estadounidense, las autoridades tocopillanas comenzaron a formalizar las peticiones. La Municipalidad en sesión del 12 de mayo de 1924 acordó pedir al gobernador un trabajo en conjunto para solucionar la demanda de electricidad por parte de la ciudadanía.
La Municipalidad acordó pedir a Ud. su valioso concurso a fin de que asesore a una comisión que se ha nombrado, compuesta del Primer Alcalde, Carlos Bañados y Leopoldo Barrientos para que se apersonen al señor Jerente de la Chile Exploration hoy a las 4 de la tarde, para ver si se puede conseguir que esta compañía diera luz eléctrica a la población. Carlos Bañados (AGT, carta n° 34 al Gobernador de Tocopilla, 27 de mayo 1924).
El tiempo siguió marchando sin mostrar novedades respecto a las peticiones a The Chile Exploration Company. En esas circunstancias de negación, la Municipalidad discutió en innumerables ocasiones la posibilidad de implementar una planta eléctrica propia y poder superar la oscuridad, tal como lo hemos visto en la numerosa documentación del archivo consistorial.
Ante las insistencias, en marzo de 1928, el gobernador de Tocopilla recibió una respuesta del gerente general del consorcio termoeléctrico y minero Alfred Houston (residente en Santiago de Chile), quien respondía a una serie de preguntas y mociones.
Sr. Florencio Tornero, Gobernador. Estimado: he tenido el agrado de recibir su atentafecha del 9 del presente, relativa a si sería posible que The Chile Exploration proporcionara en alguna forma energía eléctrica para el alumbrado público de la ciudad de Tocopilla, asunto que me alegro que usted haya tocado en esta ocasión por cuanto he podido discutirlo con los señores H.C. Bellinger y Burr Wheeler, aprovechando la presencia de ellos en Santiago. Puedo adelantarte que este asunto lo hemos considerado con toda atención requerida, y que especialmente yo he procedido de esa manera por la personal consideración que debo a usted. Sin embargo, la cuestión propuesta ha sido en realidad suscitada ante nosotros cada vez que un nuevofuncionario ha ocupado esa Gobernación, pero ellos han comprendido la necesidad de atender a los servicios públicos de Tocopilla y no han encontrado para eso otro modo de solicitar la cooperación de una compañía particular (AGT, carta s/n Alfred Houston, Santiago, 21 de marzo de 1928).
En el decir del escribiente, se concibe que cada uno de los gobernadores que asumían en Tocopilla, realizaba la petición. No obstante, las respuestas adquirieron una condición técnica:
Fundamentalmente, debo ante todo declararle que la planta para la energía eléctrica de esta compañía fue calculada y construida con elsolofin de proporcionar la corriente que se necesita para la elaboración del cobre en Chuquicamata, y que por esta razón no nos ha sido posible en el pasado acceder a peticiones análogas a la suya, que se nos han hecho tanto de parte oficial como privada (AGT, carta s/n Alfred Houston, Santiago, 21 de marzo 1928).
La negación evidente, quizás técnicamente planteada, poco y nada tenía que ver con la realidad, a saber, que el proceso de iluminación pública sería en términos porcentuales significativamente inferior a la demanda del proceso electrolito de la mina (La Opinión, 23 de marzo 1928). Pero la desarticulación con la comunidad de recepción del proyecto minero es explicitada:
Usted comprenderá que nosotros estamos obligados a tratar ante todo que una planta de la magnitud de Chuquicamata no tenga interrupción alguna (so pena de recibir enormes perjuicios por paralización), interrupciones que podrían ocurrir más fácilmente si la estación de generadores de Tocopilla tuviera que surtir al mismo tiempo a diversas otras entidades. Nos hemos vistos forzados a contrariar vuestros propósitos (AGT, carta s/n Alfred Houston, Santiago, 21 de marzo 1928).
Meses después, una editorial del diario La Prensa titulada "Luz Eléctrica" (25 de julio 1928) comenzaba criticando el precario escenario local:
Uno de los defectos graves de Tocopilla es el alumbrado público y en los edificios del radio urbano. Podemos vanagloriarnos de que en Tocopilla está ubicada la planta productora de energía eléctrica más poderosa en toda la costa occidental sudamericana y, sin embargo, no hay ciudad peor alumbrada que ésta.
El cronista del diario atribuyó esta problemática a la poca astucia de las autoridades que consintieron a la concesión para construir la termoeléctrica en 1913, "cuya fuerza basta y sobra para mover e iluminar el mineral de Chuquicamata y para alumbrar esplendorosamente el extenso radio rural ocupado por las instalaciones y poblaciones de la compañía propietaria". Según el cronista, dichas autoridades no se cuidaron de conseguir disposiciones compensatorias, lo cual habría sido la de proporcionar luz a las calles y edificios públicos.
Por esto, cuando a los vecinos de Tocopilla empezó a avergonzarlos el uso de las velas y los quinqués,17 se intentó construir por dos industriales una pequeña planta cuya potencia fue insuficiente [...] La Municipalidad necesita mejorar el alumbrado público, el comercio y los particulares ponen el grito en el cielo (La Prensa de Tocopilla, 25 de julio 1928).
Frente a la ansiedad y el descontento ciudadano, que generaba incomodidades políticas al municipio, la casa consistorial acude al diario y anuncia: "La municipalidad va a instalar una planta eléctrica" (La Prensa de Tocopilla, 28 de julio 1928). El matutino agregaba:
Las publicaciones que hemos estado haciendo respecto a la necesidad de que se adopten resoluciones decididas de parte de la Municipalidad, en orden a exigir que la empresa proveedora de luz eléctrica atienda a las necesidades del pueblo [...] han movido al Alcalde Francisco Choloux a dar mayor impulso a un proyecto que germina en la Junta de Vecinos para poder dar una solución magnífica del problema (La Prensa de Tocopilla, 28 de julio 1928).
La Municipalidad pretendía solucionar el problema asociadamente con la Compañía Salitrera de Tocopilla de Henry Sloman, empresa que ofrecía la venta a bajo precio de tres motores a petróleo para el alumbrado público, "de modo que si llegamos a un acuerdo tendríamos un alumbrado propio desde el mes de enero, con luz permanente en el día y en la noche, y un motor sobrante para emergencia", indicaba Francisco Choloux18 a La Prensa de Tocopilla.
El proyecto era auspicioso para la comuna y significaría buenos créditos políticos para un alcalde designado por una tiranía: "La compañía cede el local en donde están funcionando los motores por tiempo ilimitado y gratuitamente daríamos luz al hospital y a la industria urbana". Los motores eran de 394 caballos de fuerza cada uno. No obstante, el presupuesto debía discutirse en 1929. Por su parte, el cronista del diario apuntó: "es gratísimo saber que la Municipalidad ha resuelto en forma decidida ir a la instalación de una planta propia que puede ser la de Sloman" (La Prensa de Tocopilla, 28 de julio 1928). Lamentablemente, este proyecto zozobró por la escasez de recursos y por la muerte de Henry Sloman en 1931.
Los archivos periodísticos atestiguan numerosos titulares, muchos de ellos a modo de pregunta sobre la situación, por ejemplo: "¿Qué se ha resuelto sobre el servicio de alumbrado para Tocopilla? La Gobernación pregunta al Ministerio del Interior". (La Prensa de Tocopilla, 2 de septiembre 1928). Desde entonces, día tras día, la campaña mediática de los diarios locales remitía a los problemas comunales y a la verdadera revolución que se vivía en otros países en donde la electricidad ya era un bien público.
La electricidad ha hecho de todo el mundo el mercado de los comerciantes e industriales. Imaginad que Londres, París o Nueva York carecieran de los actuales servicios eléctricos, estas ciudades quedarían tan distantes una de otra como los polos [...] la electricidad es la sangre de la telegrafía, radiotelegrafía, telefonía y cables... (La Prensa de Tocopilla, 24 de octubre 1928, artículo escrito por Hugo Hirst, presidente de General Electric Company).
En estas declaraciones, se incluía el carácter "redentor" de esta "verdadera revolución eléctrica" en el mundo, que impactaba profundamente en la cotidianeidad hogareña:
...¡y qué revolución está produciendo la electricidad en la vida doméstica! Para muchas mujeres, aunque felices en sus relaciones domésticas, la vida del hogar les significa demasiado a menudo un trabajo durísimo y penoso -Adicionándole un carácter ahorrista e higienicista—: hoy a cada rama de la vida doméstica, la electricidad ha llevado un verdadero ahorro de trabajo y una gran eficiencia, más horas libres para el placer o para la educación, alimentos más limpiosy una higiene mejor.
La apología a la electrificación llegaba a delirantes editoriales en cuanto a que la electricidad era un dispositivo de uniformidad cultural en el orbe:
...hay todavía otrofactor: contribuir a la paz mundial, estamos en contacto con una energía que ha sido casi entero causante de todo progreso humano, que valga la pena; en el comercio, en la industria, en la medicina y en la cirugía, en el teatro. La electricidad mediante la radiotelegrafía y la televisión y de toda radiocomunicación en general ha hecho del mundo una sola familia y reunió a todos los pueblos del mundo en una sola ciudad. La distancia será aniquilada (La Prensa de Tocopilla, 24 de octubre 1928).
Al año siguiente, específicamente en enero de 1929, asume como ingeniero residente en The Chile Exploration Company Félix Layat. A él le fue dirigida una carta por parte del gobernador:
Formalizando una conversación que tuve el agrado de sostener con Ud. cuando desempeñé lasfunciones de Alcalde, ruego a Ud. recabar de quien corresponda la aceptación del negocio que en aquella ocasión me permití sugerirle, a saber: que la Chile Exploration Company provea a la Municipalidad de la corriente eléctrica necesaria para el alumbrado de la ciudad.
El gobernador continuó asumiendo su lugar peticionario:
...posiblemente parecerá a Uds. majadero que un Gobernador tras otro, de los venidos acá en los últimos años, repita la proposición. Esta misma insistencia ha sido mantenida porfuncionarios distintos en épocas también distintas, prueba mejor para demostrar que es ésta la solución que se impone. El señor Houston —antiguo gerente, de quien citamos su carta del 21 de marzo de 1928 un poco más arriba— ha dado a antecesores míos diversas razones encaminadas a demostrar la impracticabilidad de dicho negocio, resultando verdaderamente inconveniente la de que, convertida la Chile Exploration en empresa de energía, recaerían en ella una serie de gabelas impuestas por nuestras leyes. Pero el traspaso por la Chile Exploration a la Municipalidad, de una pequeña porción de corriente, no se haría sino que en el caso de obtener del Supremo Gobierno que esto no signifique para la empresa la más mínima alteración de su situación actual. Creo que, sobre esta base, todo lo demás se reduciría a una cuestión de simple buena voluntad.
En el devenir de la carta, que sin duda expresa una disposición directa, mucho más política y negociante, explicita un párrafo esencial que resume el problema de fondo existente entre la empresa y la realidad local: "Resulta un contrasentido atroz que la ciudad más mal alumbrada de Chile sea precisamente la que alberga en su seno a la más potente planta generadora de Sudamérica!".
La denuncia y la manifestación de la disociación del consorcio con el territorio es sustancial, sintetizando toda la campaña y la cruel paradoja surgida por la frontera técnica construida por la comarca tecnológica.
El espíritu de progreso de la empresa norteamericana no ha de querer que esta situación subsista cuando a ella puede hacérsele fácil, gratoy ventajosa de contribuir a evitarlo. Y menos ha de quererlo en los precisos instantes en que el Gobierno del país, dándole muestras de una exquisita deferencia y desprendimiento, va a sacrificar para empezar cuatrocientos mil pesos del peculio nacional para rehacer el camino de Barriles19 a Chuquicamata, al cual no está ligado ningún otro fuerte interés que el de la Chile Exploration. El suscrito confía, señor, en que pondrá Ud. su mejor voluntad en darme una respuesta autorizada y precisa, y tan favorable como corresponde a un asunto verdaderamente hacedero a la brevedad posible. Juan Bautista Fuenzalida, Gobernador (AGT, carta n° 57 dirigida a Félix Layat, Ingeniero Residente de The Chile Exploration Company en Tocopilla, 9 de febrero 1929).
Estos últimos párrafos son fundamentales, como lo dijimos, la explicitación de la incongruencia o el "contrasentido" dicho por el gobernador, pero también por la indicación de que todo este tema podría ser resuelto basado en la "mejor voluntad" por parte de la compañía. Por otro lado, el funcionario del Estado expone la cuantiosa inversión del Fisco en la habilitación de un camino que articuló Tocopilla con Chuquicamata, camino que solamente usaría la compañía eléctrica, a saber que eran casi los únicos que disponían de camiones y automóviles, siendo esta indicación una forma de establecer cierta reciprocidad interesada en el proceso de lograr que la electricidad se difundiera por Tocopilla.
La década de 1920 culminaría sin mejores noticias para la ciudadanía respecto a los deseos de electrificación. No obstante, la compañía alcanzó importantes ampliaciones y mejoramientos tecnológicos que prosiguieron ensanchando la brecha entre la capacidad de vanguardia de la usina y la oscuridad barrial de Tocopilla.
En marzo de 1930, Juan Bautista Fuenzalida vuelve a expresar la petición ante continuadas denegaciones, esta vez gestionando a través del Intendente de Antofagasta:
Sr. Intendente: con ocasión de su última visita a este Departamento, mostró Ud. interés en obtener que la Chile Exploration suministre a la ciudad de Tocopilla la corriente eléctrica que necesita para su alumbrado. Me es grato manifestarle a este respecto que han hecho gestiones en dicho sentido los Gobernadores Tomás Lawrence, Florencio Tornero, el suscrito,y, últimamente, el Alcalde Murillo, con resultados invariablemente negativos.
En el resumen del rechazo por parte de la empresa, Fuenzalida sintetizó:
..dos dos grandes argumentos que la compañía ha tenido para no acceder consisten en que, convirtiéndose en empresa vendedora de energía, caerían sobre ella diversos gravámenes, en que la planta no da abasto a la necesidad y compromisos actuales. El primero de estos inconvenientes quedaría destruido como se indica en el oficio n° 77 del9 defebrero del año pasado -1929-, dirigido por esta Gobernación al representante de la Chile Exploration quefue lo que se hizo en el caso de Chañaral espléndidamente alumbrado hoy por la Empresa de Potrerillos; y en cuanto al segundo, estimo que ha des-aparecido con las poderosas instalaciones de María Elena20para dotar de fuerza eléctrica al ferrocarril.
En esta presentación hay dos datos importantes: el primero sobre la Empresa de Potrerillos y el segundo remitido a la electrificación del ferrocarril salitrero de Tocopilla al Toco (FCTT). Sobre el primero, cabe indicar que Potrerillos21en la década de 1920 era el resultado de las explotaciones que llevaba a cabo Andes Copper Mining Company. Esta empresa también contempló la construcción de una planta termoeléctrica ubicada en el nuevo puerto de Barquitos, emplazado al costado sur del puerto de Chañaral, este último poblado electrificado por la compañía minera en la década de 1920. De esta forma, se marcó un adelanto tecnológico que dejaba muy atrás a Tocopilla, evidenciando una asimetría en la relación de las compañías norteamericanas con sus respectivas ciudades de emplazamiento.
Por su parte, la electrificación del ferrocarril salitrero de Tocopilla en 1927 despertó serios cuestionamientos a The Chile Exploration por preferir electrificar una compañía y no Tocopilla.22
Por ello el gobernador acusaba la escasa voluntad empresarial:
...insisto, señor Intendente, en que esto es una simple cuestión de buena voluntad para con el país en que la poderosa empresa norteamericana trabaja. No se le pide con esto ninguna dádiva, sino la corriente por su precio de costo. Creo que esto es lo menos que puede solicitarse a una empresa que, no obstante su fuerte arraigo en Tocopilla, nada hace que signifique un apreciable desprendimiento o progreso más allá del recinto en que ella misma se halla instalada. Juan Bautista Fuenzalida (AGT, Oficio n° 118 al Intendente de Antofagasta, 18 de marzo 1930).
La campaña del gobernador por la electrificación del pueblo tuvo al Intendente como al mayor receptor de las quejas: "Se eleva al señor Intendente de la Provincia para que, si lo tiene a bien, se digne darle el trámite correspondiente, haciéndosele presente que el llamado alumbrado eléctrico es el peor de los males que afligen a esta ciudad. Juan Bautista Fuenzalida" (AGT, Oficio n° 523 al Sr. Intendente, 10 de mayo 1930).
Por su lado, la Municipalidad enviaba el proyecto de una "Planta Eléctrica Municipal" al gobierno de Ibáñez y lo difundía por los diarios La Correspondencia y La Prensa.
Se ha enviado al Gobierno la solicitud de la Municipalidad de Tocopilla para instalar una planta eléctrica con la cual atenderá al alumbrado de calles, paseos y establecimientos públicos, al servicio domiciliario y al abastecimiento diurno de energía para usos industriales. Este proyecto que viene siendo estudiado por técnicos muy competentes, desde principios de este año, se encuentra ya terminado en todos sus detalles y solo falta la autorización de la Dirección de Servicios Eléctricos, para que se proceda a la instalación de la planta y redes distribuidoras después de dada esa autorización (La Prensa de Tocopilla, 20 de mayo 1930).
Finalmente, el cronista de La Prensa de Tocopilla celebraba la moción y proactividad municipal:
La población entera se felicita de que la Municipalidad haya tomado decididamente el único camino que hay que dotar a la ciudad de un buen servicio y no duda de las gestiones que ahora toma a su cargo el Gobernador y Alcalde para que tengan el mejor éxito, ya que no sería admirable que por intereses creados se condenara a Tocopilla a seguir soportando la situación desastrosa en que se la ha mantenido por tantos años (La Prensa de Tocopilla, 20 de mayo 1930).
En su ofensiva, el gobernador y simultáneamente alcalde Juan Fuenzalida vuelve a solicitar a la compañía estadounidense, pero lo hace a través de una carta que es propagada en La Prensa y de este modo, públicamente le ofrece un convenio al gerente norteamericano:
Estoy deseoso de realizar los mayores esfuerzos para mejorar radicalmente la situación, en este sentido,y al efecto acabo de elevar al Presidente de la República la solicitud para que otorgue afavor de la Municipalidad de Tocopilla la concesión para instalar planta termoeléctrica. [...] vengo a rogar a Ud. se digne considerar la posibilidad de otórgarme su ayuda sobre las siguiente bases.
1. La Chile Exploration vendería a la Municipalidad de Tocopilla, a precio de producción, unos 50 a 60 kW, desde las 5 de la tarde hasta las 6 de la mañana, a condición de cortar la corriente sin lugar a reclamo, si no se cancela el valor correspondiente dentro del plazo de ocho días contados desde la presentación de la factura respectiva.
2. La Municipalidad destinaría exclusivamente esta corriente al alumbrado de las calles públicas y dependencias municipales, fiscales y de beneficencia, siéndole prohibido proveer a cualquier título a otras entidades o a particulares, bajo pena de suspender la corriente sin lugar a reclamos.
3. El presente convenio regirá por un año contado desde la fecha de inicio del servicio, pero podría proporcionarse por periodos de común acuerdo entre las partes.
4. La Municipalidad respondería totalmente de los impuestos y gravámenes u otras gabelas que en virtud de este contrato pudiese afectar a la Chile Explorationy se obligaría a obtener del Gobierno la declaración de que ésta no pierde por este contrato su carácter de empresa de servicio privado.
5. La Chile Exploration no tendría responsabilidad alguna en caso de interrupción momentánea o indefinida de este servicio por paralización de sus faenas, por fuerza mayor extra, por efecto de huelgas o por cualquier otro motivo análogo (La Prensa de Tocopilla, 23 de mayo 1930, carta al gerente general de The Chile Exploration).
Sin duda que el dato que mencionamos más arriba, respecto a los beneficios que había adquirido Chañaral y su electrificación por parte de una análoga empresa minera, era un fuerte ruido para las autoridades y ciudadanos, pero a la vez un buen ejemplo y referencia:
Las bases que envío son análogas a las que sirvieron para el contrato vigente entre Andes Copper Mining Company y la Municipalidad de Chañaral, mediante el cual la ciudad de este nombre goza, tanto como los particulares residentes en ella, de un espléndido servicio de alumbrado... Si la empresa de Potrerillos facilita a Chañaral el alumbrado total con derecho de vender corriente, ¿por qué la Chilex no habría de poder convenir con Tocopilla siquiera el alumbrado de sus calles y reparticiones fiscales, municipales y de beneficencia? Juan Bautista Fuenzalida, Gobernador y Alcalde (La Prensa de Tocopilla, 23 de mayo 1930, carta al gerente general de Chile Exploration).
Frente a la presión ejercida por el político, a los pocos días la compañía informó a través de los mismos diarios que el gerente general en Chuquicamata, Mr. Burr Wheeler, había manifestado al gobernador "especial interés" en sus proposiciones. "La compañía ha transmitido por vía aérea a la dirección de la empresa en Nueva York. Tan pronto como tengamos respuestas le daremos conocimiento de ella" (La Correspondencia, 4 de junio 1930).
Pasados 10 días, un titular en La Prensa fortalecía las ilusiones: "La Chile Exploration está dispuesta a proporcionar luz eléctrica a Tocopilla" (14 de junio 1930). Pero esta disposición sería parcelada, no aceptando por completo la propuesta de la Municipalidad, indicando que la entrega de electricidad sería exclusivamente para los usos de alumbrado público y de los servicios del Estado bajo algunas condiciones. Manifiesta además que la transmisión de energía eléctrica sería solamente por tres años.
Toda esta ilusión se desmoronó el 23 de agosto de 1930: "La Chilex no proporcionará alumbrado público a Tocopilla" (La Prensa de Tocopilla). Después de realizar una genealogía de las gestiones que ya hemos comentado, el diario indicaba el detalle del nuevo revés para la ciudadanía:
Los diez puntos planteados por la Chile Exploration entraron en estudio por parte de la Municipalidad y de ello se tuvo que rechazar uno, o sea el principal, el precio del kW, que la compañía fijaba en mínimum de 40 centavos, condición inaceptable para la Municipalidad, que solo puede pagar 20 centavos por kWhora, con el derecho a expender una parte de la energía para compensar mayor gasto.
El gobernador se vio en la necesidad de rechazar las exigencias de The Chile Exploration por el alto precio y por no convenir a los intereses ciudadanos.
La oscuridad de la ciudad seguía marcando la pauta de los diarios y también la cotidianeidad de los tocopillanos, porque esa misma lobregura implicaba cierta preparación logística para cada vecino que se decidía a caminar: "Cada vecino cuando sale a la calle de noche, va provisto de una linterna eléctrica de mano y bastón, para saber dónde pone los pies porque por desgracia la obscuridad es absoluta" (La Prensa de Tocopilla, 17 de octubre 1930). Adiciónese a lo anterior la casi nula pavimentación y los caminos que usualmente estaban repletos de charcos de aguas servidas.
Frente a todos estos reveses, desde Iquique llegó un ofrecimiento de la Compañía de Alumbrado de Iquique, empresa dirigida por Luis Advis. "La compañía haría aquí sus instalaciones, calculando una inversión de $ 1.000.000 de pesos...", indicaba el diario La Opinión el 17 de octubre de 1930. Se ofrecía un "moderno servicio, con modernas instalaciones, corriente alterna de cincuenta periodos, 220 volts para alumbrado y 380 volts para fuerza motriz". Además se ofreció una planta de hielo, generando aún más expectativas. Finalmente, el ofrecimiento quedó solo en eso, en palabras y buenas intenciones. La inversión era cuantiosa y nunca se concretó.
"Luz!, luz!!, clama la población de Tocopilla" —titulaba en primera plana La Prensa (23 de mayo 1931, ver figura 3). Luego añadía—: la población, siente sobre sí todo el peso de tal calamidad. Hay cuadras que no tienen ni una miserable ampolleta que derrame luz temblorosa y pobre. La ciudad adquiere un tinte sórdido y miserable en las noches que no cuadra, francamente con lo que se merece en lo tocante a alumbrado.
En noviembre de 1932, La Prensa tituló: "Tocopilla necesita luz y energía eléctrica a precios módicos" (3 de noviembre 1932). Para luego agregar: "el pueblo está en una situación de un villorrio de 3a clase". El matutino reproducía las declaraciones del alcalde Juan Daniel Ruiz que básicamente remitían a la larga data del problema y la nula solución al mismo.
Figura 1. La Prensa de Tocopilla, 23 de mayo 1931. Archivo Gobernación de Tocopilla.
La actitud de las autoridades, especialmente la figura de Juan Daniel Ruiz, era valorada y considerada como "encomiable" al movilizarse para solucionar el problema de la electrificación. "Al pueblo no le pueden importar los intereses de una ni de otra, ni que sean suecos, americanos o yugoslavos quienes nos proporcionen la luz. Lo que quiere el vecindario es que se les suministre luz económicamente y buena" (La Prensa, 5 de noviembre 1932).
La ilusión de un contrato con The Chile Exploration consignaba la supresión de problemas cotidianos, porque "la ciudad debe disfrutar de un alumbrado digno de un pueblo culto y civilizado" (La Prensa, 5 de noviembre 1932).
Según variadas documentaciones municipales y algunas crónicas periodísticas de la década de 1930, el tema de la baja cobertura de electricidad para la ciudad, a saber de su labilidad, también estaba relacionado con la peligrosidad de las instalaciones domésticas. La Opinión informaba:
...en varias ocasiones ha llegado a nuestro conocimiento el hecho de numerosas instalaciones eléctricas en las casas de particulares desde este puerto se encontrarían dispuestas en tal forma que constituyen un peligro para los moradores, por la facilidad con que se originan los cortocircuitos. Esto, naturalmente, sería originado por circunstancias de que tales instalaciones han sido hechas con negligencia o personas inexpertas (La Opinión, 18 de octubre 1935).
Sergio Fernández, antiguo vecino de Tocopilla, nos dice: "Tocopilla no contaba con algún organismo que vigilara directamente las instalaciones en las casas. La gente tenía escasa capacitación para un rubro tan tecnológico como lo representaba la electricidad" (Com. pers., marzo 2015).
El mismo diario La Opinión indicó en 1936:
Se verifican instalaciones que nacen como provisorias, instaladas por los mismos arrendatarios o dueños que sin conocimiento alguno de los peligros de una instalación defectuosa hacen conexiones en descubierto sin tubos de proyección y muchas veces sin huinchas aisladoras (La Opinión, 7 de mayo 1936).
Esta anomalía generaba otro tipo de problemas: los incendios. Amalia Barrera, que nació en Ovalle en el año 1909 y residió en Tocopilla desde 1919, nos comentó que los incendios eran numerosos y el resultado de instalaciones eléctricas defectuosas, improvisadas, mal hechas. La ansiedad por la luminosidad provocaba desprolijidades.
En Tocopilla las casas eran de madera, casi todas, y en los barrios obreros cuando querían poner la luz, la gente ni se fijaba que era peligroso, que podía haber un incendio. Hubo hartos incendios, hasta con niños muertos y también me acuerdo que se quemaron vivos unos viejitos por el barrio El Salto porque habían instalado luz gracias a un motor.... Parece que no supieron cómo hacerla [...] y la casa se quemó porque saltó una chispa... (Com. pers., 14 de febrero 2007).
El diario La Opinión tuvo una especial sensibilidad con este tema, y seguidamente publicaba críticas editoriales frente a la sombría situación: "Estimaríamos muy recomendablemente que la municipalidad dispusiese de un funcionario idóneo que se encargue de una revisión completa de las instalaciones eléctricas que hay en la ciudad y de las que se hiciesen con el fin de [que] las malas instalaciones sean reparadas" (15 de junio 1936).
Durante décadas la ciudad se iluminaba solamente cuando ocurrían incendios.
Nuevos negociadores
En 1938 asume la Alcaldía de Tocopilla el destacado dirigente comunista Víctor Contreras Tapia.23 Una de sus principales preocupaciones fue subsanar definitivamente el problema de la ausencia de electrificación y superar la lobreguez. En su diario de memorias llamado Campesino y Proletario (1983), señala algunos pasajes de las negociaciones que llevó con el nuevo gerente de The Chile Exploration, Mr. Boynton.
Mi comuna marchaba. Pero había que afrontar la solución de muchos problemas. Uno de los asuntosfue el del servicio eléctrico [...] La población crecía hacia las afueras, tuvimos que ampliar el barrio urbano y había que extender los servicios (Contreras 1983: 104).
El ex alcalde señala que en sus obligados contactos sociales como autoridad, había entablado una relación de respeto con el gerente Arturo Boynton, a quien consideraba una persona distinta, sin las presuntuosas y déspotas actitudes de los otros gerentes, incluyendo a los gerentes de Anglo Lautaro. "Sin embargo, Arturo Boynton era distinto. La gente lo llamaba el 'huaso' Boynton por su trato sencillo" (Contreras 1983: 104).
En la narración detalla algunas conversaciones con el "huaso" Boynton:
En las conversaciones que solíamos tener en actos sociales, nunca tocaba los asuntos políticos, pero yo lo llevaba siempre a los problemas que tenía la comuna. Así, le dije que estaba preocupado por la falta de luz en los barrios, donde la gente tenía que alumbrarse como en tiempos de la Colonia, con un chonchón a parafina o con velas. Me respondió que para solucionar eso era necesario instalar una planta eléctrica. -Sí, pero una planta nueva cuesta mucho dinero y laMunicipalidad no dispone de ello. La solución -agregué- no es ésa, sino que su empresa proporcione energía eléctrica a la ciudad. Es vergonzoso que, teniendo aquí la planta termoeléctrica más grande del continente, tengamos el alumbrado más malo... (Contreras 1983: 105).
En la continuación de estos pormenores, Contreras Tapia dice:
El gerente me dijo: Nosotros podemos vender energía eléctrica a la Municipalidad... lo malo es que éstas cambian. Yo tengo confianza en la actual administración comunal y no queremos dar problemas. La empresa instaló la planta para dar corriente a su industria y no para hacer negocio, pero podemos estudiar una fórmula. Dígale a su abogado que estudie alguna que permita asociarnos con alguna empresa estatal y yo la patrocino ante la gerencia(Contreras 1983: 105).
El temor del gerente de Chile Exploration consistía en la rotación de líderes que ocurre en la institución municipal, estableciendo, según él, cierto grado de inestabilidad, de desconfianza al tener que tratar cada cierto tiempo con distintos alcaldes, temiendo por ello que, fácilmente, los contratos pudieran ser cambiados y vulnerados según el criterio de cada alcalde.
Pero el tema del alumbrado de la ciudad era la promesa más fuerte de Víctor Contreras Tapia, quien ya llevaba dos años en el cargo sin poder cumplir la tan votada promesa electoral. Pero las óptimas relaciones entre el alcalde y la compañía daban muy buenas luces sobre el éxito de la gestión.
En ese escenario, el municipio de Tocopilla estableció una alianza entre la recientemente creada Corporación de Fomento de la Producción (CORFO),24 y The Chile Exploration Company. Inicialmente, la Municipalidad no tendría que participar por ser una corporación de carácter político y la Gerencia de The Chile Exploration Company no estaba facultada para realizar contratos con instituciones de estabilidad incierta.
Finalmente, después de 28 años de disociación, desarticulación y cerradura del enclave tecnológico transnacional, la compañía decide abrir sus fronteras, los cables de transmisión dejaron de obviar Tocopilla, y en 1942 se dirigieron a los barrios tocopillanos. A esas alturas, la ciudad ya contaba con más de 15.624 habitantes (XI Censo Nacional de Población de Chile, 1940).
La Prensa (edición del 6 de enero 1949) detallaba el acuerdo, indicando que la Municipalidad aportaría a esta sociedad entre 500 mil y 800 mil pesos, pormenorizando que la parte administrativa y técnica de la futura Compañía de Electricidad de Tocopilla sería resorte de la Corporación de Fomento de la Producción. En cuanto a la parte administrativa, debido a que continuamente cambiaba el personal de las municipalidades, no se podía establecer un control exacto de las operaciones que se realizarían. Esto provocaba la suspicacia de que pudiera prestarse para algunos abusos ya que el administrador no podría tener la suficiente independencia para obrar con energía en caso de ser necesario. En referencia a la parte técnica se inhabilitaron los regidores.
El énfasis estuvo puesto en instituir una clausula que estableció el poder de la Municipalidad en cuanto a imponerse cuando lo estimara necesario respecto a los manejos administrativos, contabilidad y negocios de la compañía por reparticiones municipales o personas que el alcalde designe, dejando en amplia libertad al grupo administrativo de la Corporación de Fomento, la cual podía obrar de acuerdo con los reglamentos que dictaminó la Dirección General de Servicios Eléctricos. Respecto al precio del kW, sería fijado por la Dirección General de Servicios Eléctricos, sin perjuicio de que la Corporación de Fomento o la Municipalidad lo rebajaran si lo estimaban muy alto (La Prensa de Tocopilla, 6 de enero 1940).
Y se hizo la luz
Pasaron dos años de gestiones administrativas, de papeleos, de viajes por parte de las autoridades, reuniones técnicas, instalaciones logísticas, hasta que llegó uno de los días más esperados por los tocopillanos, por las autoridades y también por The Chile Exploration Company.
En los diarios locales aparecía la ansiada noticia: "Esta noche se inaugurará el nuevo servicio de alumbrado eléctrico". Era el recordado 14 de marzo de 1942.
En medio de enormes demostraciones de parte del pueblo, se realizó anoche, a las 8, la inauguración oficial del nuevo servicio de alumbrado eléctrico de Tocopilla. Como cosa previa, a las 7 de la tarde, el Administrador del nuevo servicio de alumbrado, señor Florín Moreno, ofreció un cocktail en el Club de la Unión,25 al cual asistieron especialmente invitados las autoridades, los jefes de industrias regionales y caracterizados vecinos, detallaba La Opinión del 15 de marzo de 1942.
En la ocasión se ofreció un discurso por parte del administrador del servicio eléctrico, quien relató cada uno de los pasos dados por el alcalde Contreras, por The Chile Exploration y por los trabajadores de la CORFO. Agradeció personalmente al ingeniero residente, Arturo Boynton y excusó al alcalde Contreras por no encontrarse en la ciudad al momento de la inauguración.26
A las 8 de la noche el gobernador Pedro Muñoz Rojas conectó el switch del transformador ubicado en calle Serrano, dando así electricidad al primer sector, ubicado en la zona céntrica de la ciudad, en donde estaba la Gobernación.
Una vez accionado el interruptor, la banda de músicos tocó una diana y el enorme público allí reunido irrumpió en entusiastas aplausos y otras manifestaciones de satisfacción. Esta parte de la ciudad quedó inmediatamente iluminada en tal forma que parecía como si hubiera salido de las tinieblas (entrevistas a Amelia Barrera, 2007 y Sergio Fernández, 2015).
En seguida se organizó un desfile de las autoridades precedidas por la banda de músicos y acompañadas de una enorme multitud hacia el lugar en donde se encontraba el segundo switch. Dicho dispositivo fue conectado por el ingeniero residente de la Chile Exploration, el señor Boynton, en calle 21 de Mayo. Luego, la caravana siguió hacia el tercer switch que fue conectado por la señora María de Contreras, esposa del alcalde de la comuna, quien lo activaba en su representación acompañada por el señor Varas Chacana, alcalde subrogante.
Finalmente fue el turno del último switch, situado frente al Estadio Municipal, dando luz a toda la parte alta de la población. Este switch fue conectado por la señora del administrador de la nueva empresa y por una señorita de apellido Erazo, secretaria del mismo servicio. A esas alturas, la columna de gente del pueblo que acompañaba a las autoridades era enorme, ofreciendo cada vez más entusiastas manifestaciones de alegría y satisfacción.
La operación terminó a la 9 de la noche, quedado la ciudad completamente iluminada hasta los caminos diagonales que convergen hacia las rutas que van al interior y hasta los barrios más apartados. "En esta forma, desde anoche, Tocopilla es una de las ciudades mejor iluminadas de Chile" (La Prensa, 16 de marzo 1942).
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