El “Estado” en el desierto ha sido completamente subsumido y el territorio del Toco y Tocopilla han sido completamente colonizados y sacrificados por los frentes capitalistas extractivistas en manos de ciertas familias (por ejemplo los Guggenheim) y sus sistemas técnicos asociados.
En los hechos, debemos consignar que todo lo que ha ocurrido en el desierto de El Toco y también en Antofagasta, no se ha decidido precisamente en Chile, sino que casi todo lo que ha pasado, hablase de inserciones tecnológicas, flujos navieros, equipamientos públicos, poblamientos, migraciones, urbanizaciones y desmantelamientos, vialidades, mecanizaciones, arquitecturas, identidades, impactos ambientales, conflictos, trabajo, pacotillas, financiamientos irregulares y coacciones, etc., se ha decidido en Londres (con The Anglo Chilean Nitrate and Railway); en Hamburgo (con Henry Sloman); en New Jersey (con Chile Exploration Company y con Anglo Chilean Consolidated Nitrate Corporation y su proyecto chuquicamatino) y desde Austria y Miami, en donde vive y circula el actual dueño del salitre de Chile. O con los tíos de BHP Billiton y sus patrones en Australian Securities Exchange y en London Stock Exchange.
Las banderitas, los militares y las aduanas son meros simbolismos superficiales que intentan “soberanizar” un territorio “chileno” pero completamente ordenado desde el exterior.
Por mientras, hoy 14 de febrero, tenemos a ciudadanos disfrazados jugando a la guerra en Antofagasta y reivindicando la violencia de los patrones. Necesitan un disfraz para evocar lo que no son. A saber que los militares chilenos en la Guerra del Salitre fueron los verdaderos empleados pobres de Nitrates and Railway Company of Antofagasta. A esos soldaditos de mentira, les falta el logo de la empresa inglesa. ¿Necesitan recordar que los pobres fueron los que muerieron mientras los patrones celebraban con Champagnes?
Mientras algunos historiadores -que usan la camiseta de la roja y las botas bien puestas- insisten en la "chilenización" a través de la desbolivianización y la desperuanización; considero que la guerra del Pacífico, en su paradoja discursiva y factual, tuvo como efecto final la deschilenización del desierto, que dispuso de una alfombra roja para los gringos, quienes controlaron hasta lo que soñaban los obreros.
¿Dónde está la patria?

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