En
1836[1]
se realiza en Francia un censo en donde es encuestada la familia Latrille.
En ese censo se indica que François Latrille (el padre de Domingo Latrille) tenía 45 años, y su esposa Marguerite tenía 45, Jean Silvestre 23, Jean 22, Dominique (Domingo) 18, Roch (Jean Roch) 16 y Euphrasie (Françoise Euphrasie) 3 años de edad.
En ese censo se indica que François Latrille (el padre de Domingo Latrille) tenía 45 años, y su esposa Marguerite tenía 45, Jean Silvestre 23, Jean 22, Dominique (Domingo) 18, Roch (Jean Roch) 16 y Euphrasie (Françoise Euphrasie) 3 años de edad.
De acuerdo a las descripciones extraídas de
los documentos, François, el padre de
Domingo Latrille, era un peintre; Marguerite,
la madre, al no ser descrito su trabajo, especulamos que su labor era dueña de casa; Jean Silvestre, peintre; Jean, peintre; Dominique y Roch (Jean Roch) eran commis marchands, entendido como empleados vendedores.
En base a lo contado por genealogistas franceses
sobre lo conceptuado como commis marchand,
no podemos evitar pensar que la familia poseía una mercería especializada en
vidrios y pinturas, la cual, además, proveía mano de obra. En ese tenor, a la
usanza francesa, salían a instalar los vidrios que vendían y a pintar casas,
departamentos y edificios con las pinturas que el mismo negocio proveía.
Sobre las labores y formación académica de Domingo Latrille, la historiografía
tradicional chilena y también boliviana lo ha descrito, entre otras cosas, como
un hombre de “preparación destacada y
carácter emprendedor” por Bermúdez[2] o como un “ingeniero”
por Collao[3].
Otros autores, lo describen como “el
industrial francés Domingo Latrille” como es el caso de Arce[4]
y reseñado como “pionero” por Enrique
Agullo Bastías[5].
Antes que todas estas descripciones, en algunos documentos del Estado
boliviano, se habla del “contratista
Latrille”, tal como es el caso hallado en los documentos (compilados en
1871) que se emitieron entre el súbdito del Imperio de Brasil, el Sr. Pedro
López Gama y el gobierno de Bolivia con sede en Cobija. López Gama también fue
“contratista en la esplotación y esportación de guano del
litoral de Bolivia”.[6]
No obstante en sus orígenes, a través de
censos[7]
hemos advertido que Domingo Latrille era un empleado
vendedor en el negocio de vidrios y pinturas de su padre.
Sobre la distinción dada por Juan Collao,
quien lo define como un “ingeniero”, definición que ha prevalecido durante
décadas y décadas en la historia de Tocopilla, importante es considerar que,
para dimensionar la educación formal de Dominique en su contexto histórico,
tenemos que recordar que un gran porcentaje de la población europea de aquella
época poseía limitados conocimientos de la lectura y la escritura de sus
lenguas. Además, en la Francia del siglo XIX la educación formal existía
primordialmente para niños de 6 a 13 años, y para aquellos cuya situación
económica les permitiera educarse.
En base a lo hallado y evidenciado, dudamos
del carácter de “ingeniero” atribuido a Domingo Latrille por los
historiadores chilenos, porque dudamos
que una familia de pequeños comerciantes haya tenido la capacidad económica de
enviar a uno de sus hijos a la universidad, institución sectariamente reservada
a la elite y a la monarquía europea. Paralelamente, debemos mencionar que recién en
el siglo XIX se logrará en toda Europa la normalización de las ciencias en las
aulas universitarias. Sobre todo en los cuatro ejes educacionales restringidos:
teología, cánones, leyes, y sólo medicina conectaba con el naciente mundo
científico. Mientras, las matemáticas o la nueva física tenían que introducirse
en cátedras sueltas o en las facultades consideradas menores, como artes o
filosofía.
Hasta fines del
siglo XVIII no existía la profesión de ingeniero como la conocemos hoy. A su
vez, entrando en el siglo XIX, el arquitecto y el ingeniero se confundían en el
maestro constructor.
Debido a las
exigencias de la Revolución Industrial,
y gracias a la aparición de las primeras escuelas de ingeniería en Francia,
primero de carácter militar y luego civil, empieza a perfilarse la profesión
como un arte. Un buen ejemplo es École Centrale des Arts et Manufactures,
fundada en 1829 por Alphonse Lavallée, con la participación de sólo tres
científicos: Jean-Baptiste Dumas, Eugène Péclet y Théodore Olivier.
Recién en 1857,
Alphonse Lavallée lega la escuela al Estado francés para garantizar su perpetuidad.
Pero obviamente, destinado a la elite. A esas alturas, Domingo Latrille ya
estaba en el litoral de Bolivia.
Eduardo Owen & Damir Galaz-Mandakovic
Autores del libro: Hermanos Latrille: impronta en el desierto (2015).
[1] El censo de 1936 indicaba que Pau poseía una población
de 12.607 habitantes.
[2] Bermúdez, 1963: Pág. 180
[3] Collao, 2001: Pág. 30.
[4] Arce, 1930: Pág. 35.
[5] Agullo, 1979: Pág. 119.
[6] López Gama, 1871.
[7] En base a los censos y las actas de defunción de
los padres de Domingo Latrille, vemos que las casas no poseen numeración, sino
que nombres por ejemplo: Maison Batsalle.

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