El cronista Collao Cerda (2001) al hablar sobre los griegos, acomete un
acto poco digno de “historiador”, al referirse despectivamente, dando muestra
de “racismo” , clasismo y xenofobia.
Por ejemplo, nos dice que, “los griegos (…) no aparecen sus característicos
apellidos registrados en los Casilleros de Correos ni en las nóminas de los
suscriptores telefónicos, lo que indica la poca importancia social y económica…” (Collao, 2001: 232).
En primer
lugar, la identificación que realiza es por apellido, un elemento que no es del
todo decidor sobre el origen étnico de las personas, a saber que los cruces y vínculos
en Europa son constantes y milenarios, por ello no son “puros” en referencia a
una geografía política. En segundo lugar, su elemento de inferencia es básico y mínimo
porque, al no estar en registrado en el correo radica su “poca importancia
social”. Queriendo decir que el correo o tener teléfono es un indicador de
estatus, lo cual es bastante discutible. Cómo, entonces, definiría tener
estatus?, quién lo construye? O quien lo define?. Hablar de “poca importancia
social” deja en claro quienes son los “importantes” acaso serán los ingleses? Los
norteamericanos?. Sólo porque tienen casilla en el correo o teléfono?. El “estatus”
de Collao estaría definido por el dinero.
El disparate prosigue: “efectivamente
eran de escasa cultura, por lo general hijos de campesinos pobres y analfabetos
que habitaban las islas de la península o modestos trabajadores de los puertos”
(Collao, 2001: 232). La cultura para Collao está definida por el carácter rural
de los griegos inmigrados, por su analfabetismo y por la pobreza de los
portuarios. Un pueblo no tiene ni más ni menos cultura porque no sabe “escribir”,
a saber que los dispositivos de la escritura son múltiples y culturalmente
diversos. En esa lógica, la “alta cultura” estaría en la ciudad, en el mundo
urbano y en los que no trabajan en los puertos, a saber de la tradición marítima
del mundo griego.
Clasificar a un grupo migrante de “poca importancia social” invisibiliza
una multiplicidad de fenómenos que conlleva la llegada de un grupo foráneo,
obstruye la comprensión de la variedad de los procesos en la inserción laboral,
cultural y social. Invisibiliza los elementos de conexión o de translocalidad
con sus tierras de origen. Del cómo se vivió Grecia en Tocopilla con los hábitos
y practicas transfronterizas y transnacionales. Del cómo los griegos se
inscribieron en Tocopilla y de cómo Tocopilla se inscribió y operó con los
griegos.
El libro la “Historia de Tocopilla” posee estos pasajes y desprecios en
constantes capítulos y artículos, por lo general las víctimas son los changos,
los mineros, los obreros, sindicalistas y lideres laborales
que están totalmente ausentes en la compilación de artículos, a saber del
florido movimiento obrero, la fundación de mancomunales y la dirección e
influencia de Luis Emilio Recabarren.

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