La infraestructura surgió en julio de 1932 como garaje municipal, fue construida por el contratista Juan Villalobos, tuvo un costo de $50.000 pesos. Fue solo la implementación de un cierre perimetral para una instalación que está remitida a la motorización del municipio en aquella década (el municipio adquierió camiones aljibes y camones de carga de basuras). Además, fue en una época donde se implementaron una serie de equipamientos públicos (Escuela Vocacional, municipalidad, consolidación de la plaza, el matadero, el estadio, etc.)
En la década de 1960, se instaló la techumbre y en los principios de 1980, se implementó el Mercado Municipal para lo cual hubo que revertir la techumbre y cerrarlo por completo.
Cabe indicar que desde 1932, se había implementado el Galpón municipal, en el muelle, una especie de almacén popular que funcionaba con los precios controlados para luchar contra el “mercado negro” y la especulación de precios (o cierta colusión antigua) el contrabando y por la resistencia de los comerciantes ante el control de precios que realizaba el Comisariato General de Subsistencias y Precios que funcionaba en la Gobernación.
Penosamente, terminó desarrollando las mismas brutales prácticas que la inspiraron, el galpón fue acusado de “especulador” y “beneficiario de unos pocos”. A los municipios sólo les quedó ser facilitador de espacios, eso explica los Mercados Municipales en Chile que se consolidan en los finales de la década de 1970.
Históricamente, siempre los mercados municipales sintetizan el dinamismo económico de las ciudades. En este caso, el mercado de Tocopilla, sintetiza en larga data, el rezago económico de la ciudad y los viejos anhelos de remodelación (la ultima remodelación fue en el año 2004).

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.