lunes, 14 de mayo de 2018

EL PUEBLO PIDE AGUA





El pueblo pide agua”: entre Coca-Cola y el agua con sobredosis de arsénico proveniente desde el río Toconce, en el desierto se clamaba por una mayor cantidad de agua: la población crecía, la minería seguía secando las napas, pero las captaciones de aguas eran las mismas desde la década de 1920. La solución fue ampliar la captación de agua en el río Toconce, lo que significó una mayor cantidad de enfermos: la región de Antofagasta fue la de los habitantes con visibles laceraciones dérmicas, una especie de nuevo tatuaje por efecto del arsenicismo. Pero la discusión política se centró en la épica del traslado del agua: en el material y en el tamaño de los tubos, esos eran los indicadores del futurismo y el progreso. Por su parte, los cuerpos en el desierto devinieron en la constitución de un verdadero archivo de metales/metaloides pesados bioacumulados.

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