En 1914, año
en que llegó The Chile Exploration Company a Tocopilla, la termoeléctrica
gringa quiso expulsar a muchos de los pobladores que vivían en los sectores
aledaños, entre ellos el Hotel Miramar, conocido como Los Baños Zavala.
Finalmente
la termoeléctrica presionó al gobernador Víctor Gutiérrez y le expropiaron el
terreno a Doña Esperanza Silva, acusando que “ el objetivo de los Baños ha
desaparecido con motivo de las grandes instalaciones de la planta eléctrica que
ha hecho alrededor la Chile Exploration y los Baños se han convertido en
cantina. Estimo que ha llegado el caso de ponerle termino á la concesión. El
expendio de bebidas alcohólicas tiene en ese caso especial, mucho mayor
gravedad, porque la cantina se halla á un paso de la gran faena con numerosos
operarios, que acuden con una gran facilidad á beber i á mal gastar su dinero.
Con el mérito de estas consideraciones ruego á Us. Solicitase del S. Gobierno
la caducidad de la referida concesión.” (Archivo Gobernación de Tocopilla,
carta confidencial, 12 de junio 1916).
Finalmente,
doña Esperanza se fue empobrecida desde Tocopilla. La hija del matrimonio
Zavala-Silva, se casó con un inglés: George Snow, quien estaba trabajando en
Tocopilla.
El 22 de
septiembre 2015 pude reunirme con un bisnieto de Doña Esperanza Silva de
Zavala, Alan junto a su esposa Elaine Griffiths, residentes en Swansea UK.
Emocionados pudieron mirar el lugar en donde estuvo emplazado el hotel Los
Baños Zavala en la Península Algodonales. Y por fin pudieron cerrar un círculo
familiar y poder conocer la tierra de la cual tanto escucharon hablar en Gales.

Es uno de
los tantos casos de familiares que vienen a la tierra de sus antepasados,
quienes nunca dejaron de hablar se Tocopilla, entre ellos: Ricardo Gho que
buscaba las casas que construyó su abuelo italiano; el Caso de Holley Peterson
que vino desde New Jersey a ver el lugar en dónde trabajó su abuelo sueco. Y
tantas otras personas que desde varios lugares de Chile y el mundo han venido
al puerto.
También está
la historia de Mercedes Curtoni que vino desde Buenos Aires a conocer la tierra
de donde sus abuelos italianos instalaron La Esquina Verde. Mercedes escribió
en Facebook: “Hace unos 26 años me
acompaña un texto de Kusch que habla de cruzar fronteras, es el que me motivó a
conocer e ir una y otra vez a la Quebrada de Humachaca, luego a Bolivia, siempre
con una frontera nueva para trascender, siempre buscando...

Hace unos meses "descubrí" que mi
abuela había nacido del otro lado de la cordillera, a la altura de la Quebrada,
no podía creerlo...puse en internet el nombre del lugar, y era la salida al mar
que había tenido Bolivia y que después pasó a ser de Chile, poco antes de mi
bisabuelo fuera a instalarse allí... busqué el nombre del negocio que tenía, y
dí con un historiador que un mes antes había publicado un libro sobre las
migraciones en Tocopilla, con todos los datos q necesitaba, ubicación del
negocio, fechas, foto, contexto, todo la historia que estaba buscando!!!! no
podía creer lo que estaba pasando... yo que no entendía de dónde venía mi
fascinación por la cultura andina, por ese lugar, y vengo a descubrir que mis
antepasados habitaron allí por más de 25 años! Sentí que tenía que ir,
demasiadas sincronías... fueron unas 80 horas de viaje por tierra entre la ida
y la vuelta, cruzar el desierto más árido del mundo, con unos paisajes
impensados para mí... y llegué, vi, sentí la energía de ese lugar donde es
realmente muy lindo estar... la montaña cerca, el sonido del mar y de muchas
aves... una ciudad pequeña, de muchos colores, donde no llueve nunca y con un
ritmo muy tranquilo y gente muy amable...”
He tenido la
dicha de mostrarles a cada uno de ellos los lugares y rincones para articular
las memorias, la historia local, y participar de tan emotivos momentos que
marcan la biografía de todos nosotros.

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