“PAGO
A LA TIERRA”
Acrílico sobre tela 200 x 150
Autor Patricio “Pete” Chávez Rossel.
Donado
a LICEO DOMINGO LATRILLE por la Comunidad de Jóvenes por la Música y las Artes
de Tocopilla por proyecto F.N.D.R. 2% de la cultura 2012.
Reseña por Damir Galaz-Mandakovic
Fernández.
Los antiguos habitantes andinos tuvieron un
profundo respeto a las fuerzas de la naturaleza, a los apus (montañas), al sol,
la luna, animales y en especial a la “pacha mama”, todo como parte de su
religiosidad, considerándola como “fuente de vida”, creadora de todo lo
existente, por ello construyeron lugares sagrados para rendir culto y celebrar
lo místico en agradecimiento a la madre tierra. Práctica heredada hacia las
presentes y futuras generaciones. A esta celebración se le conoce con el nombre
de “pago a la tierra”, “haywasqa”, corpachada o convido, actividad de la
reciprocidad en entre el mundo material y el mundo espiritual, del ser humano y
la naturaleza.
“EL
ALICANTO Y EL BUEN AVENTURADO”
Acrílico sobre tela 200 x 150
Autor Patricio “Pete” Chávez Rossel.
Donado
a Escuela PEDRO AGUIRRE CERDA (F-9) por la Comunidad de Jóvenes por la Música y
las Artes de Tocopilla por proyecto F.N.D.R. 2% de la cultura 2012.
Reseña por Damir Galaz-Mandakovic
Fernández.
El Alicanto es una criatura mitológica del
Desierto de Atacama. Sería un ave mediana con una belleza fantástica, con alas
de color dorado, una delicada cabeza, un pico encorvado, y patas alargadas con
grandes garras. Su alas brillarían durante la noche con metálicos colores, y
sus ojos despiden extraños fulgores y cuando puede volar realizaría un elegante
vuelo luminoso y su cuerpo no proyectaría sombra alguna sobre la tierra. Se
dice que, puede traer la suerte del minero, del cateador, ya que habitaría en
pequeñas cuevas entre los cerros con minerales en el desierto; alimentándose
con oro. Cuando está casi satisfecho le cuesta volar debido al peso de los
metales. Los mineros al seguirlo se enriquecerían; ya que éste los conduciría a
los sitios exactos donde existen yacimientos. El Alicanto sería muy celoso de
su alimento y no desearía compartirlo con los seres humanos. Si la persecución
lograra ser mantenida a pesar de los intentos del alicanto por esconderse,
el Alicanto trataría de confundir y desorientar al minero que quiera
perseguirlo. Hasta que en un momento arrojaría una luz muy fuerte que
encandilaría a su perseguidor, dejándolo enceguecido en medio de un camino
desconocido. La tradición dice que solo mediante una plegaria a la Virgen de
Punta Negra, el infortunado podría encontrar la ruta de regreso a su hogar. En
el caso de que el minero que la siguiese estuviera poseído de una ambición
desmedida, el Alicanto muy enojado, guiaría al minero avaricioso hasta un
precipicio o despeñadero, a la muerte.
“PLAY
BALL”
Acrílico sobre tela 200 x 150
Autor Patricio “Pete” Chávez Rossel.
Donado
a Escuela República de los EE.UU. por la Comunidad de Jóvenes por la Música y
las Artes de Tocopilla por proyecto F.N.D.R. 2% de la cultura 2012.
Reseña por Damir Galaz-Mandakovic
Fernández.
Todo el escenario de carácter multinacional acontecido en Tocopilla en
los inicios del siglo XX, en donde cada
una de las colonias de migrantes europeos se encapsularon en sus actividades,
fue la expresión de una ciudad fragmentada. Los tocopillanos convivieron con
una brecha cultural y económica que los distanciaba. Un ejemplo de ello es el
desarrollo del beisbol, deporte importado por los estadounidenses, quienes
jugaban solamente con japoneses residentes en Iquique. La marginación de estos
campeonatos era evidente: a los niños locales sólo les quedaba contemplar estos
eventos desde los cerros circundantes. No obstante, en la apertura social de
este deporte, cada día se sumaron adeptos llegando Tocopilla a configurarse
indiscutiblemente como el campeón nacional de este deporte durante varias
décadas.
“HISTORIA
DE FUTBOL”
Acrílico sobre tela 200 x 150
Autor Patricio “Pete” Chávez Rossel.
Donado
a Escuela Bernardo O’Higgins Riquelme (n°10) por la Comunidad de Jóvenes por la
Música y las Artes de Tocopilla por proyecto F.N.D.R. 2% de la cultura 2012.
Reseña por Damir Galaz-Mandakovic
Fernández.
Un arco en soledad. Un arco en el desierto
absoluto, la meta de los pequeños futbolistas con abuelos changos. Entre cerros
rojos de sal y cobre, en la escasez de la nube y el agua, cientos de niños
patearon sus pelotas de trapos; calcetines viejos, poleras, paños en desusos…en
fin, todo servía para confeccionar esos balones artesanales, motores de la
entretención. Niños que, vista la importación de este deporte, reemplazaron al
pez, el pulpo, el pejesapo por la pelota. Su cacería era ahora seguir a un
balón, en una metamorfosis de changos a futbolistas. Pero que seguirían en las
mismas dinámicas usadas a la hora de cazar y jugar: trabajo en equipo,
velocidad, destreza, fuerza, resistencia, competencia, la única diferencia era
o gritar “pescado” o “gol”.
“LA
BRIGADA VULCANO”
Acrílico sobre tela 200 x 150
Autor Patricio “Pete” Chávez Rossel.
Donado
a Escuela Carlos Condell (n° 7) por la Comunidad de Jóvenes por la Música y las
Artes de Tocopilla por proyecto F.N.D.R. 2% de la cultura 2012.
Reseña por Damir Galaz-Mandakovic
Fernández. 

El gobierno peruano en
1849 autorizó la inmigración de chinos Coolies embarcados en Cantón y también
en Macao, a través de la llamada “política de consignaciones”, muchos murieron
en altamar por las insalubres condiciones de su viaje. Este horrendo tráfico
humano terminaba en las guaneras más frondosas: Paquica, Patillos, Guanillos
del Norte, Pabellón de Pica y Caleta Lobos. Lo que era un buen negocio para
algunos, para miles de chinos las guaneras fueron su devastación; allí,
colgados con cables y cordeles sobre andamios desmejorados, puentes colgantes,
trabajaban todo el día, de sol a sol. Cada chino cargaba un capacho en su
espalda. Luego, los cerros con sus cuevas e improvisadas pocilgas, los
esperaban como dormitorios, sufriendo el hambre, el frio y el cansancio por el
exceso de trabajo.
Una que vez que estalla
la Guerra del Pacifico (1879) y culminada la conquista de Tarapacá, la guerra
se trasladó hacia el interior de Perú. En ese contexto Patricio Lynch “conquistó”
a los chinos y los hizo participar en las batallas. Cuando los coolies fueron
liberados de la tuición de sus amos, los hacendados peruanos, se produjo su
adhesión a la causa chilena, a través del batallón de chinos “Vulcano”.
“EL
PEJESAPERO”
Acrílico sobre tela 200 x 150
Autor Patricio “Pete” Chávez Rossel.
Donado
a ESCUELA PABLO NERUDA (E-3) por la Comunidad de Jóvenes por la Música y las
Artes de Tocopilla por proyecto F.N.D.R. 2% de la cultura 2012.
Reseña por Damir Galaz-Mandakovic
Fernández.
En la mayoría de las caletas, la pesca artesanal es una de las
actividades más importante para la subsistencia, no sólo en lo económico, sino
también como medio de transmisión y continuidad de saberes tradicionales. Si
observamos el presente, fijando la mirada en la simpleza y exactitud de las
formas de subsistencia, es posible que veamos el pasado. Quizás con otros
materiales, otras caras y distintas palabras, pero fundadas en los mismos
principios como si fuese parte del paisaje. Horarios de mareas y “permisos del
mar” además de los comportamiento de peces y ubicación de escondites, se sigue
estableciendo la relación.
Entre ellos el pejesapero,
hombre sin rostro. En la uniformidad de pescadores y recolectores en el
esfuerzo físico costero bajo la quemadura salada. El Pejesapo es la especie
que se distribuye en las costas de Chile
desde Arica hasta Valdivia, el que posee hábitos gregarios y abunda en fondos
de piedras durante todo el año, sobretodo en las rompientes. Es común verlos
sobre las rocas, pasando largo tiempo fuera del agua. Para cazarla, se deben
introducir en caletones profundos o en entradas de agua fuerte, provistos de
chinguillos de todos tipo, con chopes, y con el silencio para no asustarlo,
para luego verlo frito o en una sopa situada en una mesa amistosa.
“ATACAMITA”
Acrílico sobre tela 200 x 150
Autor Patricio “Pete” Chávez Rossel.
Donado
a LICEO POLITECNICO DIEGO PORTALES por la Comunidad de Jóvenes por la Música y
las Artes de Tocopilla por proyecto F.N.D.R. 2% de la cultura 2012.
Reseña por Damir Galaz-Mandakovic
Fernández.
HOMBRE DE COBRE
Su vida terminó con un derrumbe, pero su vitalidad
comenzó con otro derrumbe, esta vez en manos de norteamericanos en el actual
Chuquicamata. Era el descubrimiento de un indígena momificado que, por el color
verdoso de su piel, se supuso impregnado con cobre. De ahí su nombre
"Hombre de Cobre". Corría el año 1899.
La mercantilización del cuerpo hizo que se
ofrecieran 500 pesos chilenos al minero que lo encontró. Las ofertas iban subiendo:
$ 1.000, $ 2.000. Se argumentaba que era mineral, ya que contenía algo menos
del 1% de cobre.
Fue exhibida en Antofagasta, Valparaíso y Santiago.
Luego vendida en 15.000 pesos chilenos y la presentaron en la Exposición de
Buffalo (EE.UU.) La prolongada permanencia en EE.UU. endeudó a los dueños de la
momia, sufriendo el embargo del "Hombre de Cobre”. Jackson,
el dueño, intentó recuperar la momia con un antofagastino que viajaba a Estados
Unidos, pero el buque naufragó. Se pagó una deuda de 10.000 pesos chilenos y se
vendió. Finalmente fue regalado en 1905 al Museo Americano de Historia Natural
por J.P. Morgan, y desde esa fecha se encuentra secuestrado en Nueva York. Esta momia
marca el inicio de la expropiación de nuestras riquezas cupríferas.
“DIARIO
MURAL”
Acrílico sobre tela 200 x 150
Autor Patricio “Pete” Chávez Rossel.
Cita a la obra de Thomas Somerscales
Donado
a ESCUELA ARTURO PRAT CHACON por la Comunidad de Jóvenes por la Música y las
Artes de Tocopilla por proyecto F.N.D.R. 2% de la cultura 2012.
Reseña por Damir Galaz-Mandakovic
Fernández.
De los triunfos ficticios y una galería de
héroes infortunados, he allí una interpretación critica del Combate Naval de
Iquique. Momento de un discurso que explicita la contienda desigual, quizás de
ahí que deriva la confusión entre heroísmo e inmolación, momento clave y
definidor en la sociología nacional. Un héroe escondido, Carlos Condell, quien
superó a una de las embarcaciones más potentes a la sazón en Latinoamérica, “La
Independencia”. Pero los que si han sido furiosamente olvidados por la historia
pública son los suboficiales, el “manga lisa”. Feroz contraste con la divinización de los oficiales, los de
origen inglés.
La muerte de Prat incentivó a muchos
chilenos a unirse a la causa de la guerra llevada a cabo por el empresariado
chilenos e inglés, estos últimos los impulsores y financistas del conflicto.
Muchos “rotos”, en el lenguaje de la época, se enfilaron a los regimientos
gracias a los discursos nacionalistas de los políticos oligarcas de los cuales
no pocos tenían intereses creados en esta guerra por el salitre, para así
derrotar a los "cholos" o "cuicos" peruanos. La
guerra fue económica, más que “moralista” y "patriótica" a razón de
una expansión del Estado chileno intervenido por foráneos capitales.

“LOS
ENGANCHADOS”
Acrílico sobre tela 200 x 150
Autor Patricio “Pete” Chávez Rossel.
Donado
a COLEGIO SAGRADA FAMILIA por la Comunidad de Jóvenes por la Música y las Artes
de Tocopilla por proyecto F.N.D.R. 2% de la cultura 2012.
Reseña por Damir Galaz-Mandakovic
Fernández.
Los obreros de la Pampa Salitrera provenían
de los lugares más disímiles. Entre ellos había veteranos de la Guerra del
Pacifico que decidieron quedarse en la región tras el término del conflicto,
también hubo campesinos y peones "enganchados" por agentes en la zona
central del país, peruanos, bolivianos e incluso aymaras y quechuas de la
precordillera de Tarapacá.
El Norte había sido, desde el siglo XIX, un
locus de atracción de la migración interna chilena, desplazando trabajadores desde
el sur y el centro del país hacia las minas salitreras del Atacama. Surge así
una especie de mito en cuanto al norte que, en su período de abundancia
económica, se configuró como lugar hacia donde migrar para “hacer fortuna”. A
partir de la gran depresión de 1929, esta mitología va cediendo hacia la
percepción de que hay que abandonar el norte mientras se pueda, ya que la gran
economía salitrera se desmanteló.
“SOY
DE LA COSTA… SOY DE LA MAR”
Acrílico sobre tela 200 x 150
Autor Patricio “Pete” Chávez Rossel.
Donado
a Escuela GABRIELA MISTRAL por la Comunidad de Jóvenes por la Música y las
Artes de Tocopilla por proyecto F.N.D.R. 2% de la cultura 2012.
Reseña por Damir Galaz-Mandakovic
Fernández.
El sello geográfico de Tocopilla y gran parte
del Norte Grande. Puertos desarrollados y expandidos urbanamente en las
pequeñas planicies costeras. La montaña costeña y el cordón en macroforma que
la origina, se transforma en farellón, dando pie al precipicio de tonalidades
difusas que en los atardeceres teñidos se siente la bruma y el graznido de
garumas y gaviotas. El mar en sus incesantes golpes al cerro, murallón que se
resiste a los maremotos y cobija a los cactus alimentados por la camanchaca.
Por sobre esos cupríferos elementos vitales entre mar y cerro, el hombre y
mujer han desarrollado su poblamiento desde miles de años.









No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.