LA FAMILIA LATRILLE EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX


Por Eduardo Owen & Damir Galaz-Mandakovic

La huella de los Latrille quedó impresa en distintas actividades sociales, políticas y económicas que realizaron sus descendientes en el periodo de transición en que Tocopilla, bajo administración boliviana, se transformaría en componente del territorio chileno.

Una vez que el terremoto azotó con todo su poder en 1877, se hizo necesaria la reposición de una serie de propiedades mineras destruidas. Fueron inexcusables las ordenanzas de nuevas mensuras ante dos factores: la nueva geografía post catástrofe y la pérdida total de los archivos que contenían los dictámenes y decretos de concesión. Collao[1] nos cuenta: “para recuperar estos dictámenes desaparecidos con el maremoto, era necesario que Pedro Ross, Sub-Prefecto de Cobija, ordenara la mensura, amojonamiento y posesión de las minas en referencia”. En el desarrollo de este proceso, además de regularizar legalmente los trámites, los propietarios designaron a don Guillermo J. Enmings como perito tasador, mientras que por parte del fisco boliviano fue nombrado Máximo Latrille Petisco.

Un año después del horrendo maremoto en 1877, Máximo Latrille Petisco elabora un nuevo plano para la ciudad. Que, además de replantear y resituar los predios y propiedades afectadas por el tren de olas, surge un hecho que determinaría la historia urbana del puerto. La actual calle de Tocopilla se llama 21 de Mayo, pero post maremoto, poseía el nombre 9 de Mayo, en recuerdo a tan infausta tragedia de 1877. Por su parte, la actual calle Prat, en tiempos bolivianos (1843-1879) se llamó calle Tocopilla. Fue ésta última la principal arteria en el transcurso del siglo XIX. Pero  por la destrucción que generaron los dos grandes terremotos y tsunamis, en 1868 y 1877, la población y los comerciantes fueron reacios a invertir y seguir funcionando en dicha calle. Era un riesgo tremendo y generó un recuerdo de terror latente por muchos años.


Emilio Máximo Latrille Alvarado (21 de julio de 1878 - 16 de agosto de 1906), hijo de Máximo Roque Latrille Loustauneau y Juana Alvarado.

Una cuadra más arriba, en forma paralela se encontraba la calle 9 de Mayo, una vez que Tocopilla fue anexada a Chile la calle cambió de nombre en homenaje al combate que aconteció en Iquique: 21 de Mayo. Cabe señalar que las calles del centro comercial de Tocopilla, y de equipamiento público, está determinado por las modificaciones que generó este maremoto, impulsado después por el nuevo plano que diseñó Máximo Latrille Petisco. Es decir, por este fenómeno se modeló lo que hoy conocemos. De hecho, en calle Tocopilla estaba el Municipio, la Gobernación, la gran Iglesia Nuestra Señora del Carmen, la Policía, grandes casas comerciales como Grace Line, además de la Iglesia Anglicana. Cerca estuvo el Correo y Telégrafos, el Viceconsulado Peruano, la Logia Masónica, el Club de la Unión e influyentes familias construirían sus pomposas residencias. Todo se trasladó una cuadra más hacia el Este, una cuadra más arriba.[2]

Máximo Latrille Petisco igualmente tuvo participación relevante en el área de la educación local. La Escuela Mixta Fiscal, instaurada por el Estado chileno, organizó sistemas de evaluaciones a los alumnos. De ello emanó un Informe de la Comisión Examinadora de la Escuela Mixta Fiscal.[3] Lo significativo de este informe está en que resultaba ser el primero producido por la institución fechado el 10 de enero de 1884 y estaba firmado por Máximo Latrille, Juan C. Flores y el presbítero José Agustín Maldonado.

El Estado chileno, como nuevo sostenedor de estos territorios constitutivos del actual Región de Antofagasta, requirió de autoridades y funcionarios que estuviesen vinculados con los territorios y conocieran la zona. Por ello, en el cuadro de Autoridades y Funcionarios que servían en Tocopilla en 1885, figura como Director de Obras Públicas el ingeniero Máximo Latrille Petisco.[4]

Este nombramiento no estaría ausente de polémica, debido al reclamo de dos poderosos empresarios mineros, tales como los señores Carne y Knuckey, enviando oficios a la ciudad de Santiago argumentando tenazmente la impertinencia de Máximo Latrille Petisco en el nombramiento, en base a su procedencia boliviana, cuestionando además su título facultativo. [5]

Las hostilidades hacia la familia Latrille no eran menores según el recuerdo de sus descendientes. Las autoridades en la ciudad de Santiago, en muchas ocasiones, quizás, se desentendían de las variadas acusaciones. Prueba de aquello es el ascenso que tuvo Máximo al asumir como Ingeniero del Distrito. Al poco tiempo renuncia al cargo, en su reemplazo asumió el señor Toribio Zobarzo.

En ese escenario, en 1885, el Estado de Chile realiza un censo poblacional. Los preparativos del censo no fueron sencillos, porque los residentes tocopillanos, que figuraban como bolivianos, pasaban a ser extranjeros una vez que Tocopilla pasó a ser una ciudad chilena. Era curioso y complicado cambiar de nacionalidad aún sin moverse del poblado. Finalmente, el censo se realiza el 31 de agosto de 1885. En Tocopilla, colaboraron distintos miembros prominentes por encargo del gobierno nacional, para tales tareas, primó el nivel de alfabetización de los elegidos. Saber leer y escribir era una herramienta poderosa. Para cada uno de los “cooperantes” se asignaron áreas específicas para censar, en ese sentido para caleta Duendes, les tocó a los hermanos Domingo Bernardo Latrille y Juan Valentín Latrille.

Pero la participación de Máximo Latrille no quedaría solamente allí. Sus óptimos desempeños hicieron que se le considerara a la hora de realizar la tasación del patrimonio de la ciudad en base a los requerimientos de la ley[6]. Collao nos cuenta: “En la sesión municipal del 27 de septiembre de 1892, el gobernador Pedro Pablo Benavides, explicaba a la sala que debía ir al nombramiento de la Comisión Tasadora de los bienes muebles e inmuebles del Departamento, en conformidad a la ley del 22 de diciembre de 1892[7]. Para esos menesteres, se propuso el nombre de Máximo Latrille, como ingeniero, a Octavio Ceballos en representación de los comerciantes y a Domingo Chacón como procurador municipal. No obstante, por razones no identificadas surgieron las renuncias indeclinables de Latrille y Ceballos.

Las polémicas no quedarían inanimadas. Porque estas mismas tasaciones, además de las sentencias del juzgado sobre las contribuciones de propiedad generarían malestar, quizá en la expresión de actos hostiles hacia los “bolivianos” Latrille. En diciembre de 1893, Máximo Latrille Petisco elevó a la Municipalidad una solicitud para que se rebajara la tasación de su pertenencia salitrera de Rica Aventura del Toco, porque a juicio de Latrille era exagerada. Después de un estudio se convino avaluarla en doscientos veinticinco mil pesos, facultando al tesorero para que hiciera la rectificación correspondiente en el Rol de Avalúos.

La participación de los parientes de Latrille, asimismo abarcó el origen de entidades benéficas y de socorro recíproco. El 28 de octubre de 1894 se funda la Sociedad de Socorros Mutuos de Tocopilla que además del socorro recíproco buscaba proporcionar ilustración y bienestar. En los documentos fundacionales quedaba explicitado lo siguiente: “cada uno de sus miembros debían ser personas de buena conducta y antecedentes honorables”. Del mismo modo, “para mantener relaciones fraternales en el seno de la institución, estaba prohibido a sus socios toda discusión sobre materias políticas y religiosas”. El primer presidente de la colectividad fue el Sr. Vicente Gallardo y secretario Antonio Ceballos, conjuntamente figuran como socios fundadores Domingo B. Latrille, Salomón. A. Márquez, Antonio Segundo Ceballos, Juan A. Barraza, entre otros.[8]

Una de las primeras labores fue la publicación de un periódico, el cual tuvo por nombre El Socorro Mutuo siendo su primera publicación el 18 de junio de 1898.[9]

En ese entusiasmo por pertenecer a distintas colectividades, Luis H. Latrille es nombrado presidente del Club de Gimnasia y Recreo de Tocopilla, fundado el 10 de octubre de 1894, considerado como el primer club atlético de la ciudad.

El Club de la Unión de Tocopilla es fundado el 18 de septiembre de 1897. Este círculo social lo integraba la elite tocopillana de ese entonces: agentes salitreros y empresarios ingleses, alemanes, españoles y norteamericanos. Su primera directiva la compuso el salitrero Henry B. Sloman; el Gobernador, Eduardo Orrego; Francisco Basterrica y Mariano Cofré. Fue un club exclusivo pero, con el paso del tiempo, se irían integrando algunos comerciantes y personalidades públicas locales.

La inauguración del Club, estuvo antecedida por una reunión de lineamientos a la cual asistieron, además del Gobernador, Henry Sloman, Joaquín Elizalde, Mariano Cofré, Adolfo Aránguiz, Max Adelsdorfer, Carlos Carne, Manuel Fraile, Luis Lacalle, Francisco Basterrica y el señor Máximo Latrille. La comisión socios, compuesta por Luis Lacalle, Max Adelsdorfer y Máximo Latrille, quedó encomendada no sólo de la selección e invitación de los futuros miembros, sino también a cargo de la venta de acciones para el local del club. Por su parte, Máximo Latrille y Carlos Werner, quedaron encargados de redactar un reglamento interno.[10]

Estas actividades sociales correspondían a la pequeña elite local que, en el caso de los Latrille, era sustentada por sus actividades mineras. Iniciando el siglo XX, entre otros mineros, el nombre de los Latrille marcaba fuerte presencia y tradición con las minas Santo Domingo, La Africana, la mina Pedro León Gallo y la mina Sara.

De la vida social, altruista y minera, Luis H. Latrille da un salto a la política, por ello decide postularse a la municipalidad en la elección del 23 de febrero de 1900. En la consulta de elección de representantes, obtuvo 128 votos, siendo elegido como 3º Regidor de la Municipalidad de Tocopilla.

Nuevamente surgirían hostilidades xenófobas hacia la familia Latrille por su denominado “origen boliviano”. Latrille, al ser acusado como “boliviano” no estaría inscrito acorde a la ley en los Registros Electorales. Sus principales acusadores fueron Ignacio López y Carlos Cordil, ellos usaron como principal argumento que el edil Latrille era hijo de Valentina Parra, boliviana.

Para aclarar la situación, Luis H. Latrille González era hijo de Máximo Roque Latrille Petisco y de Rosalía González Rojas, de nacionalidad chilena. Su padre era el hijo de Domingo Latrille Loustauneau y de Juana Petisco Ramírez. Su madre era hija de José del Carmen González y de Nieves Rojas. Frente a estos antecedentes, además de la connotación social de la familia, el regidor no fue depuesto, y fue nombrado seguidamente como 2º Regidor, por la muerte repentina de otro regidor.

Éste interés por la política local, conllevó a que los vínculos familiares y políticos se fuesen estrechando. En julio de 1902[11], se realizó otra elección para cargos municipales, y en ellos resultó electo Eduardo Owen con 170 votos. Owen había contraído matrimonio con Juana Isabel Latrille Almendares, el 6 de abril de 1903. Ella era nieta de Domingo Latrille. Owen fue elegido como 1º Regidor de Tocopilla. Como 5º Regidor fue elegido Luis H. Latrille.

Prontamente algunos integrantes de la familia Latrille se harían parte del principal voluntario de la ciudad: la Compañía de Bomberos. En 1910, en la Cuarta Compañía de Bomberos España, que empuñaba el lema Patria y Trabajo tenía como Teniente 1º a José Latrille. En el Consejo de Disciplina figuraba Domingo Latrille.

En la Sociedad Filarmónica de Obreros, José D. Latrille ostentaba dos cargos: Tesorero y encargado del Consejo de Disciplina.

En la fundación del antiguo club Tocopilla Sporting, también entró en participación un Latrille: Abel. Quien fue destacado atleta. La agrupación fue originada el 20 de agosto de 1917 por efecto de la expectación de jóvenes y algunos profesionales que necesitaban encauzar sus vocaciones deportivas. La principal motivación estuvo ligada al desarrollo del futbol. En la primera reunión estuvieron presentes Abel Latrille, Eduardo Morales, Primo Canaletti, Manuel Vergara, Tito Steffoni, Hernán Cortés, Alejandro Valdivieso, Custodio Gómez, Armando Cruz, Segundo Assis, Raúl Zilleruelo, Guillermo Knuckey y Alberto Valdivieso. De este grupo de hombres derivó la primera directiva, liderada por Knuckey. [12]

El Club de Tiro Carlos Condell fue fundado el 3 de febrero de 1918, en el conglomerado de casas que existía en calle Prat, frente al Club de la Unión. Hallando posteriormente en el sector de la Piedra del Casamiento sus primeros lugares para la competición.

Su primera directiva estuvo conformada por Honorindo Vásquez Santander como Presidente Director; Rosamel Ramos, vicepresidente; Julio Veas, como Secretario; Juan Jaña, como Secretario de Actas. Entre los otros directores estaban otras connotadas personalidades vinculadas al empresariado y a los servicios públicos, entre ellos Máximo Venegas, Alfredo Saavedra, Ismael Valenzuela, Pedro Muñoz, Ricardo González, Juan Muller y José Latrille Almendares.

Juan Owen, fue el Jefe de la oficina local de la Línea Aérea Nacional (LAN) ubicada en calle Bolívar. Estuvo a cargo de terminar de construir e implementar el aeródromo de Barriles por aquella aerolínea. Él era bisnieto de Domingo Latrille Loustauneau y nieto de Domingo Bernard Latrille Petisco. Eduardo Owen, el coautor de este libro nos dice: “la madre de mi padre, Juana Isabel Latrille Almendares, era nieta de Domingo Latrille Loustauneau”.

Un caso que escapa al territorio tocopillano, pero aún así el vínculo se presenta, está referido a Mario Latrille Soto, nacido en Antofagasta el 8 de abril de 1910, voluntario de la 4º Compañía de bomberos. Ingresa a la Compañía el 2 de Junio de 1941, pero ante al llamado de De Gaulle parte a enrolarse en las filas de la Francia Libre, ingresando a la aviación.
Fue en ese contexto en donde encuentra la muerte en el campo de batalla, el 28 de Diciembre de 1943.


El cable de la Agencia Reuter señalaba lo siguiente: “El aviador chileno Héctor Mario Latrille, de una conocida familia, ha muerto en acción, combatiendo junto a la RAF,[13] según informó el Embajador Sr. Bianchi. Llegó a unirse a las fuerzas francesa combatientes hace dos años y posteriormente transferido a la RAF, con la cual tomó parte en numerosas operaciones áreas”.[14]






[1] Collao, 2001: Pág. 67.
[2] Se ha podido establecer que el gran murallón existente en calle Barros Arana, desde Bolívar al norte, abarcando sectores de la actual Costanera Norte –Teniente Merino- fue modelado por el gran oleaje de dichos maremotos, los cuales en la actualidad se constituyen como un gran malecón que detendría la violencia de las aguas.
[3] Collao, 2001: Pág. 84
[4] Gallardo, 1993: Pág. 6.
[5] Collao, 2001: Pág. 93
[6] Collao, 2001. Pág.125.
[7] Collao, 2001. Pág.125.
[8] Índice departamental de las sociedades establecidas en Chile con autorización suprema o sea de aquellas que han obtenido personalidad jurídica (1904) Imprenta Cervantes, Santiago.
[9] Collao, 2001. Pág. 124
[10] Estatutos del Club de la Unión de Tocopilla. Impr. Universitaria, 1939, Santiago.
[11] Collao, 2001. Pág. 203.
[12] Galaz-Mandakovic, 2012.
[13] La Real Fuerza Aérea (en inglés: Royal Air Force, abreviada como RAF) es la rama aérea de las Fuerzas Armadas Británicas y la fuerza aérea independiente más antigua del mundo. Sus orígenes nos remiten al 1 de abril de 1918 al fusionarse el Real Cuerpo Aéreo y el Real Servicio Aéreo Naval. Desde ahí la RAF ha tomado una parte importante en la historia militar británica jugando un elemental rol en la Segunda Guerra Mundial.
[14] Archivo familia Owen.

Comentarios