CENIZAS EN EL MAR DE TOCOPILLA: DESASTRE QUÍMICO, DESPROLIJIDAD E IRRESPONSABILIDAD DE LAS TERMOELÉCTRICAS


La acumulación de cenizas en una zona vulnerable a los aluviones, particularmente en quebradas, significaba un peligro comunitario. Lamentablemente ocurrió el aluvión del 9 de agosto del año 2015, significando el desplazamiento de toneladas de cenizas residuales hacia el mar. En ese grave escenario, la Diputada por Antofagasta Marcela Hernando en conjunto con sindicatos de pescadores y mariscadores, realizó la denuncia mediática y solicitó a la Armada de Chile la elaboración de un informe de análisis químico de las aguas en el sector afectado, conocido como Punta Paragua. Esto ya lo advertimos en otro artículo publicado en el año 2014. (Ver también "cenizas en Tocopilla")


Figura 1. Población y cenizas. 


La Diputada Marcela Hernando señaló a Radio Universidad de Chile: “esto partió siendo un cenizal cuando el combustible era carbón vulgar pero han pasado muchos años y a mí me gustaría saber si allí hay cenizas de Petcoke o si hay algunos materiales que pudieran llegar a ser bastante peligrosos (…) en el sector norte, donde hay incluso el desplazamiento completo de una de las tortas de cenizas hacia el mar. Yo estuve ahí y también he visto lo que significa para la fauna marina, la mortalidad de erizos, de cangrejos. Hemos hecho la solicitud de fiscalización a la Superintendencia de Medio Ambiente”, agregó el 19 de agosto del año 2015.

La Armada intervino en la playa el 11 de agosto del año 2015 y el informe fue entregado el 7 de marzo del año siguiente. No obstante, la misma Diputada señaló en los medios de comunicación que los resultados fueron obtenidos y no publicados en la inmediatez, por dicha razón, realizó un llamado público el 15 de diciembre del año 2015, exigiendo la divulgación de los resultados de la investigación, los cuales fueron finalmente divulgados tres meses después de esa interpelación.

Los resultados del informe[1] (DGTM y MM. ORD. Nº 12.600/163, Armada de Chile), indicaron que las muestras arrojaron la presencia de hierro, calcio y cobre en las columnas de agua obtenidas en tres estaciones, en donde los niveles de calcio y cobre fueron elevados al ser comparados con las muestras de referencias que se tenían en el sector. El informe detallaba: “Al comparar los resultados obtenidos con normas de referencias internacionales, se observa que el parámetro cobre supera los límites establecidos para la protección de la salud humana y los criterios de calidad de agua recomendados para contaminantes tóxicos prioritarios según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos”.




El informe de la Dirección General del Territorio Marítimo testificaba que en las muestras de sedimentos fue posible detectar la presencia de aluminio, arsénico, calcio, cobre, hierro y vanadio en cada una de las muestras recolectadas, de las cuales los niveles de arsénico, calcio y cobre fueron mayores que en la estación de control que poseía muestras de referencia.

En esa situación, la Dirección General del Territorio Marítimo realizó un nuevo monitorio del sector, esta vez a petición de la Superintendencia del Medio Ambiente a través del Oficio Ordinario Nº 512/2015, monitoreo que fue realizado el 24 de agosto de 2015. En ese segundo informe, las muestras obtenidas arrojaron la presencia de calcio, zinc, cobre, hierro y magnesio. El informe detalló: “Los niveles de calcio y magnesio son similares en todas las estaciones de muestreo, incluyendo la estación de control, lo que se podría atribuir a la presencia de cenizas de carbón en el aérea, debido a que estos son residuos son producidos por las centrales térmicas a carbón” Por otra parte, las muestras de sedimentos submareales e intermareales obtenidas en las estaciones de monitoreo también arrojaron la presencia de vanadio, plomo, hierro, zinc, arsénico, antimonio, aluminio y cobre.

En la síntesis del análisis realizado, podemos exponer lo siguiente:

Estación
Aluminio disuelto
(LD 0,5 mg/L)
Antimonio disuelto
(LD 0,001 mg/L)
Arsénico disuelto
(LD 0,001 mg/L)
Calcio disuelto
(LD 0,01 mg/L)
Cobre disuelto
(LD 1 ug/L)
Fierro disuelto
(LD  2,5 ug/L)
Sílice disuelto
(LD 5 mg/L)
Vanadio disuelto
(LD 2,5 ug/L)
Norte
<0,5
<0,001
<0,001
431
4,80
5,78
<5,00
<2,50
Centro
<0,5
<0,001
<0,001
428
10,20
31,00
<5,00
<2,50
Sur
<0,5
<0,001
<0,001
429
10,70
29,90
<5,00
<2,50
Control
<0,5
<0,001
<0,001
422
4,63
8,89
<5,00
<2,50
Tabla 1: Resultados del análisis de distintas muestras de columnas de agua de mar. Fuente: Directemar, 2015.

Estación
Aluminio
(LD 0,5 mg/kg)
Antimonio
(LD 0,001 mg/kg)
Arsénico
(LD 0,001 mg/kg)
Calcio
(LD 0,01 mg/kg)
Cobre
(LD 1 ug/kg)
Fierro
(LD  2,5 ug/kg)
Sílice
(LD 5 mg/kg)
Vanadio
(LD 2,5 ug/kg)
Norte
1.276
<0,01
0,53
27.071
62,40
9.976
0,27
47
Centro
1.559
<0,01
0,61
14.329
55,70
15.079
0,25
102
Sur
1.042
<0,01
0,48
14.323
57,50
14.100
0,27
88
Control
681
<0,01
4,38
241.939
327
10.427
1,47
25
Tabla 2: Resultados del análisis de las muestras de sedimentos marinos. Fuente: Directemar, 2015.

Los datos consignados por el informe indicaron que las estaciones de muestreo fueron conformadas en referencia a los aludes que involucraron a sitios de acopio de cenizas de las termoeléctricas, y por el consiguiente escurrimiento al borde costero, al norte de la ciudad. El esfuerzo fue concentrado en el sector Punta Paragua, midiendo columnas de agua y sedimentos del sector. A modo de referencia, se estableció un punto control alejado a los sitios de acopio, pero dentro de la bahía de Tocopilla, siendo esta una estación de influencia por niveles elevados de metales pesados pre-existentes en la bahía.

En resumen, el informe consideró que los niveles de metales pesados detectados en la zona afectada por el aluvión, sobrepasaban todo tipo de norma, siendo evidente el daño ambiental provocado por el escurrimiento de cenizas hacia el mar.

Sobre la presencia de vanadio, el escrito consignó: “El vanadio en las muestras de sedimento, registraron valores más altos en las muestras objetivo que el punto de control (4 veces más). Estudios de metales en bahías chilenas, destaca el nivel de vanadio de 43,9 mg/kg (bahía Mejillones), y sobre 100 mg/kg para bahías industrializadas como las que se encuentran en la comunidad de Caldera. Considerando estas concentraciones, como altamente elevadas para los sedimentos marinos, si se compara los niveles de vanadio con la norma de calidad en sedimentos marino para el Golfo de Cádiz, las estaciones centro y sur de Punta Paraguas, pueden ser consideradas como estaciones altamente contaminadas, concentración de sedimento <76 mg V/kg es considerado altamente contaminado”.

De esta forma ocurrió un desastre ambiental por causa de la desprolijidad de las termoeléctricas que sometieron a la población a un daño químico importante y altamente peligroso.

La contaminación de las aguas fue un hecho evidente, despertando la reacción de los pescadores locales a través de la Asociación Gremial de Sindicatos y Empresas de Pescadores Artesanales de Tocopilla quienes realizaron una marcha en protesta por la contaminación que se produjo, ocasión en ocuparon ilegalmente la Gobernación Provincial de Tocopilla durante tres horas.

Las declaraciones de los participantes realizadas en el diario La Estrella de Tocopilla el 1 de septiembre del 2015, indicaban:

Toda la producción de recursos se murió y el agua está café, no hay qué comer sino es por la ayuda del asunto de las lluvias y ahora no podemos trabajar, los hombres están sin trabajo, no podemos sacar algas” indicó Janet Izarraúldez, perteneciente al Sindicato Caleta Punta Arenas.

Por su parte, Manuel Jopia Neira del Sindicato de Buzos y Mariscadores (SINBUYMAR) señaló: “Llevamos años reclamando este tema, se veía que iba haber un desborde de los cenizales y quién iba a pagar el impacto iba a ser la comunidad laboral del borde costero. Por eso queremos que venga el Intendente para que nos escuche”.

Aurora Pinto del Sindicato de Caleta Cobija denunció: “No podemos sacar el producto del mar por el barro, ya que bajó un aluvión que destruyó las áreas donde nosotros íbamos a trabajar. Incluso nosotros en la caleta no tenemos acceso a las playas

En cuanto al petitorio de los pescadores y mariscadores afectados por la contaminación, señalaron que en primer lugar estaban reclamando por la destrucción del borde costero por efecto del aluvión, pero por sobre todo por la contaminación. En dicha ocasión, Ramón Barrios, primer director de la Asociación Gremial de Gente de Mar sostuvo que debido a este problemática “muchos de ellos no van a poder trabajar durante meses por lo que exigirán a las autoridades la subvención por parte del Estado a los trabajadores” (La Estrella de Tocopilla, 1 de septiembre 2015).

Los pescadores y mariscadores se tomaron la Gobernación Provincial durante tres horas, situación que concluyó gracias a la negociación que se estableció entre los hombres de mar con el Gobernador y el Jefe de la Defensa Nacional que se encontraba en Tocopilla por efecto de la gestión de la emergencia post aluvión y era el encargado de controlar la ciudad bajo la denominación de Zona de Excepción. La principal petición de los protestantes era la contar con la presencia del Intendente, quien finalmente tuvo que llegar a la ciudad y escuchar a los hombres de mar.

Al día siguiente, el 2 de septiembre, el diario La Estrella de Tocopilla mencionó que el acuerdo logrado con el Gobierno Regional fue proporcionar una ayuda de 200 millones de pesos para el sector perjudicado.

No obstante, no se atestiguaron medidas orientadas hacia el control de la pesca y la marisquería. Pero no quepa duda que estos fenómenos negativos afectaron a todo el circuito trófico de la vida marina y también de la vida humana.




Figura 6: Cenizales en el margen urbano. © C. Guerra. 




[1] Nuestros agradecimientos a la Diputada Marcela Hernando por facilitarnos la documentación concerniente a este grave fenómeno.

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