CA-134 RADIO TOCO DE TOCOPILLA Y LAS COMEDIAS DE JUAN MARÍN (1953)

Revista Pampa Nº 70, enero de 1954
En el año 1952 los tocopillanos comenzaron a disfrutar de una nueva alternativa sonora: la Radio Coya de María Elena. 

A través de dicha emisora llegaban programas y noticias sobre la coyuntura nacional, deportes, programas culturales y “románticos”, informaciones locales y distintos segmentos de entretención para cada uno de los  grupos etáreos que componían la provincia. Dicha radio ofrecía tardes y noches enteras de entretención, marcando un hito importante en la cotidianidad de antaño.

Cabe indicar que dicha expansión radial se debió a las gestiones comunitarias ante la Compañía Salitrera Anglo Lautaro Nitrate, quienes instalaron una estación de radio difusora no comercial de onda larga en la Oficina María Elena, teniendo distintas denominaciones según la localidad, por ejemplo:  CA-82 Radio Pampa de Pedro de Valdivia;  CA-101 Radio Coya y CA- 134 Radio Toco de Tocopilla.

Desde entonces, la comunidad pampina y portuaria de Tocopilla estaban cubiertas por las transmisiones radiales y disfrutaban de las distintas programaciones que comenzaban alrededor de las 18:00 hrs. hasta la medianoche.

Todos estaban pendientes de los programas “Poemas en la Noches”, “Coctel Musical”, “Esta canción es para Usted”, “La hora del Hogar”, “Gaceta Deportiva” y los famosos Radioteatros, los cuales tuvieron un extraordinario éxito, siendo comentario obligado al día siguiente, entre los más recordados estaba “Nadie espera a María Presto”. Cada uno de los programa recibía cientos de cartas solicitando temas musicales y temas de conversación, además de distintas dedicatorias especiales para enamorados.

La radio era un dispositivo importante en la cotidianidad local, porque, cabe indicar que, en la década de 1950 y 1960 los tocadiscos no estaban tan masificados, por ello la radio era primordial a la hora de distintas celebraciones y bailables.

Era tanto el éxito de los programas radiales que gran parte de las conversaciones coloquiales giraban en torno a los programas de Radio Coya. Ese éxito fue inspirador para el comediante tocopillano llamado Juan Marín: un conocido histrión local, un aficionado a las tablas reconocido por toda la comunidad, “conocido como el hombre más hábil para hacer reír al público, pues tiene ideas, gracias, y mucha compostura” (Revista Pampa Nº 70, enero de 1954). Marín tomó el éxito de radio como argumento central para distintos sketch, inaugurando de este modo una peculiar Revista de Humor.

Revista Pampa Nº 70, enero de 1954
Fue así que para un aniversario del Club Chile Sporting, ideó montar un sketch que abarcara todos los espacios de la popular y masiva emisora de María Elena. Para ello llegó hasta los propios estudios, vio, oyó, y luego escribió, y con mucho acierto, pues “C.A. 90 Radio el Toco de Tocopilla fue un triunfo de público y por lo tanto de taquilla sin contar, naturalmente, con el indiscutido éxito artístico que ello implica” (Revista Pampa Nº 70, enero de 1954).

En ese entonces también se disfrutaba de otros programas radiales, los cuales todos fueron parodiados por Juan Marín, entre ellos estaba el programa “Tarzán”, “El Hombre Mono”, “Escenas de la Vida Diaria”, “Radio Gaceta del Deporte”, “Hit parade” y el más famoso de todos “El Abuelito Manuel” y su compañía de cuentos infantiles, programa que comenzaba con el recordado slogan Para saber y contar y contar para saber siempre estará con ustedes el Abuelito Manuel”.
En ese escenario de éxito, la Revista de Juan Marín realizó múltiples las giras por la Pampa y por los distintos campamentos mineros.

Los espacios mencionados  fueron tomando vida  en un escenario montado dentro de un enorme  receptor que simulaba la radio y el público pudo disfrutar del buen humor y de la imitación de los personajes exclusivos de emisora María Elena.

En Tocopilla esta velada, en las cuales actuaban Rojo, Vergara, Palleres, Molina y Arancibia y también la señorita Nelly López, se ofreció como debut en el gimnasio del Chile Sporting, con un éxito consagratorio y posteriormente en el Estadio Municipal de Fútbol con motivo de la inauguración del decimoséptimo campeonato zonal de atletismo, ante un público superior  a las tres mil personas (Revista Pampa Nº 70, enero de 1954).


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