Reconstrucción y soluciones habitacionales: ¿racismo de Estado en Tocopilla?

El concepto de Racismo de Estado fue propuesto por el filósofo francés Michel Foucault, concepto que hace mención a que el Estado moderno, garante de la vida, puede cumplir legítimamente con una función mortífera o represiva sobre la misma población que promete proteger.
Estas concepciones las traemos a colación porque gracias a ellas podemos comprender más ampliamente por qué en un mundo colmado de referentes históricos sobre lo que no debe repetirse, continúan ejecutándose de manera justificada acciones que supuestamente están orientadas a “salvar vidas” pero al largo plazo es un exposición de la población a peligros mortíferos.
La razón es que ante el imperativo del respeto a la vida humana, el Estado apela a la división y estratificación de la dignidad, para definir dónde van a vivir los “sin casas”, profundizando la estratificación urbana y la marginación social, pero por sobre todos los riesgos sanitarios.
Si las soluciones habitacionales son para “preservar la vida”, nos calza muy bien una pregunta que planteó el filósofo italiano Roberto Esposito: “¿Por qué una política de la vida amenaza siempre con volverse acción de muerte?” (Bios. Biopolítica y filosofía, 2004: 16)
En el proceso de reconstrucción en Tocopilla (2009) se tomó la decisión de reubicar a los allegados de Tocopilla en un sitio complejo desde el punto de vista ambiental, surgiendo la población Pacífico Norte que alberga a 514 familias.
Siempre se ha
considerado a nivel comunicacional el supuesto éxito de las políticas habitaciones, invisibilizando la vida diaria de estas poblaciones SERVIU. Sabido es que para aumentar el número de soluciones habitaciones, se ha decidido disminuir la calidad de lo entregado. El recurrir a terrenos baratos, periféricos, desinteresantes desde el punto de vista comercial, en suelos precarios, sujetos a inundaciones o en zonas urbanas poco atractivas por su cercanía a elementos urbanos molestos y nocivos, como el vertedero y a las toneladas de metales pesados depositadas a la intemperie por las termoeléctricas E-CL y Norgener: níquel, vanadio, cadmio, mercurio, plomo, etc. Almacenamientos que día a día aumentan sin ninguna remediación.
En el decir de filósofo Esposito, surge una “una protección negativa de la vida” porque ella salva, asegura, preserva al organismo, individual o colectivo, pero, “sometiéndolo a una condición que a la vez niega, o reduce, su potencia expansiva.” (2004:75) 
Mejor, miremos el mapa… 

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