Pseudos proyectos: la falsa y vacua recuperación del borde costero.


Archivo (c) Mario Soto

En cuanto a la idea de "recuperación" de una parte del  borde costero, consistente en la destruccion de  las instalaciones de CMT, discrepamos totalmente con este proyecto, ya que carece de estrategia y soslaya la identidad productiva local. Es un proyecto vacuo en cuanto a que destruiría un enorme potencial que posee Tocopilla referido al patrimonio industrial. La similitud en cuanto al patrimonio existente en la salitrera “Santa Laura” es total. Este tipo de instalaciones son muy llamativas para el turismo cultural, que cada vez más aumenta, en detrimento al “turismo de ocio” como el que se pretende fomentar con una playa. Que, dicho sea de paso, es el peor lugar para establecer un balneario por la contaminación. Sabemos el efecto del viento trasladante de partículas de carboncillo y polvillo del salitre. Además, conocemos las características del fondo marino. El tiro puede salir por la culata si se construye una playa que no será visitaba por lo insalubre. Recuérdese el efecto de los Baños Municipales y los componentes químicos y de metales pesados existente en su piscina, lo cual generó su clausura impulsando así el nacimiento de otro balneario “Caleta Boy”, lejos del lugar.

Me ha tocado evidenciar el asombro que generan estas instalaciones de la CMT, y desde allí se puede elaborar todo un relato que considere la producción de las antiguas minas, “La Despreciada” o “Minita”, las antiguas instalaciones del andarivel hasta llegar a CMT y explicar todo el proceso productivo, chancado, etc. Con muestras in situ de archivos fotográficos. 

Cabe mencionar que, antes que la compañía estuviese en manos de Pascual Baburizza, la empresa era primitiva y atrasada en comparación a otras compañías chilenas o internacionales, expresado en la escasez de tecnología, de maquinarias, la escasa capacitación de los trabajadores. Este industrial de origen croata decidió optimizar la producción de la rudimentarias minas, para ello se asesoraron con ingenieros europeos para diseñar una gran planta de concentración, con una proyección de 180 toneladas de minerales diarias con leyes de 3 % y 4%. Otra obra relevante fue la construcción de un andarivel, para reemplazar el traslado en carretas con tracción animal. Era una gran obra de ingeniería para la época y consistía en un sistema de cables que transportaban a través de la gravedad grandes carros o vagonetas cargadas con minerales provenientes de la mina Despreciada. Su construcción se inició en 1924 y se calcula que, en promedio, trasladaba mil toneladas mensuales.

Por su parte en los terrenos en donde se emplazó CMT, había funcionado Cooper Mining and Smelting, y la construcción finalizó en 1926. Sus características más trascendentes fue la instalación de las mesas concentradoras estilo Wilfley, con ellas se lograba una concentración gravitacional. Luego fueron reemplazadas por celdas de flotación. Según historiadores vinculados a la minería chilena, la CMT fue una de las primeras compañías en el mundo en utilizar agua de mar en el proceso de flotación de los minerales sulfurados de cobre. Finalizando la década del veinte, la producción superaba los 75 toneladas diarias del mineral de exportación de 16 % mas unas 172 toneladas diarias de mineral de concentración de ley media 3,6 % Cu. 

Con el devenir de los años, la compañía estaba bien posicionada en términos productivos y financieros. En la década del 50 Daniel Sota se erigía como uno de los principales accionistas y, desde allí, la compañía extendió su campo de explotación a la mina Buena Esperanza, ubicada en el sector de la Quebrada de Punta Blanca. Esta mina es la que se convierte en la principal abastecedora de la planta de flotación.

En muchos tocopillanos ha existido la idea de eliminar todos estos vestigios materiales de esta industria minera, así lo hemos notado en innumerables ediciones de revistas locales, entre ellas las de los Centros de Hijos de Tocopilla, en publicaciones alternativas y en medios periodísticos locales, como así también un cúmulo de candidatos a Alcalde y concejales. Esta idea vendría siendo descabellada frente al gran potencial y atractivo turístico que poseen estas instalaciones, pero las entendemos en el contexto que no se maneja información. En una materia ignota. 

 No me imagino a ciudades europeas destruyendo las antiguas instalaciones industriales. Cada día que pasa, el valor intangible de estas instalaciones industriales aumenta. No me imagino a ciudades alemanas destruyendo instalaciones mineras. Cada día que pasa, su valor aumenta más. Debemos mirar la gestión sobre la ciudad como estrategia, considerando la vida de la propia ciudad, más allá de lo operativo. Qué bien le haría a la ciudad estas instalaciones recuperadas e iluminadas. Qué bien le haría a la ciudad conocer  lo que posee. Más allá de la pseudo estética y del turismo de ocio futil. 

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