Giras de Estudio


Una manera de recompensar el trabajo lectivo realizado durante todo el año, muchos cursos vieron en las Giras de Estudios una forma de premio y recompensa, como así también constituía un elemento motivador para la obtención de altas calificaciones acordes a una disciplina apropiada y pertinente durante todo el año.
Como los recursos eran escasos, los grupo cursos escudriñaban las maneras de obtenerlos y para ello diseñaron una serie de eventos con tal de conseguir dicho objetivo. Kermeses, onces, desfiles, fiestas, platos únicos, completadas, fritangas, en fin;  tantas maneras de conseguir recursos que sólo la perseverancia, el compromiso y la responsabilidad lo hacían tangibles.
 “En ese entonces, yo tenía un Quinto Año, el 5ª A, que eran las alumnas más pequeñas pero, las más participativas, como así también las apoderados (…) en vista de esto programamos un Gira de Estudio  al interior de la región, para eso había que reunir bastante dinero (…) nuestro gran evento fue un desfile de modas en el local de Chile Sporting” nos cuenta Lina Aste[1].
Y fue así como se hizo palpable la aspiración, “pasamos por las Oficinas Salitreras; María Elena, Pedro de Valdivia y Coya Sur, de ahí seguimos  a Chuquicamata; nos estaban esperando en la mina. Luego, Calama en donde nos esperaba el Colegio Guadalupe de Ayquina (…) Lasana, Chiu-Chiu, conocimos todos los museos y luego fuimos a San Pedro de Atacama y ahí nos encontramos con  Gustavo Le Paige[2] quien nos mostró algunos elementos extraídos en sus investigaciones.[3]
Las Giras de Estudio, además de  ser un viaje de placer,  era la instancia para que los niños y niñas pudiesen conocer otras latitudes, intercambiar experiencias con sus pares, conocer y comprender  otras formas de vida y  de organización.
Otra manera de viajar era a través de los Intercambios Culturales. Es decir, el colegio recibía a alguna delegación y los atendía para que, luego, los tocopillanos viajaran a la tierra de los primeros invitados. Generándose una práctica de reciprocidad entre planteles educacionales.
 En esas actividades, además de mostrar las bellezas paisajistas, se plasmaban varios actos ilustrativos, en donde cada colegio y delegación preparaba algún numero artístico identitario con tal de valorar el patrimonio cultural en forma recíproca.
Por ejemplo en noviembre de 1947, llegaba a visitar  la institución  una delegación de la Escuela N° 16 de la Oficina Prosperidad,  a cargo del profesor Rubén Soto. “Aparte de ser ésta una gira de estudio, lo es también deportiva y se presentará en esta localidad con sus dos equipos de basquetbol frente a la Escuela N° 7 y con un equipo femenino frente a la Escuela N° 2 (…) También es deseo de los profesores a cargo de la escuela, llevar a los niños a pasar una tarde agradable en el balneario Punta Blanca.- profesor Director Pedro Venegas, Escuela N° 7.”[4]
Los viajes fueron muchísimos, las experiencias adquiridas llegaban a raudales, la felicidad y lo placentero del viaje compensaba el trabajo y dedicación de los grupos curso durante el año.
De la misma manera, Punta Blanca y Quillagua se convertían en el anhelado lugar de paseo, entretención y aprendizaje en terreno.
Ex alumnas recuerdan que, “…en Punta Blanca aprendíamos sobre los Changos, buscábamos puntas de flechas y encontrábamos tantas cosas de gredas, supimos que allí también encalló un barco que venía a Tocopilla, y que por confusión quedó atrapado en las rocas de Punta Blanca…nosotras jugábamos entre los fierros de aquel velero varado”
“En Quillagua, nos bañábamos en el rio, también, antes de llegar, pasábamos al Tranque Sloman, éramos felices andando en caballo, recogíamos alfalfa, y siempre cuando nos veníamos, traíamos mucha fruta hasta camarones…”[5]




[1] Testimonio de Lina Aste (julio 2009)
[2] El  Sacerdote jesuita (Tileur, 24 de noviembre - † Santiago, 19 de mayo de 1980)  fue un destacado investigador de la Cultura  Atacameña, a  cuyo estudio profundo dedicó 25 años de su vida.
[3]Aste (2009)
[4] Arch. Esc. Sup. N° 2. Carta a la Directora Elena del Lago, 6 de noviembre de 1947. Remite Pedro Venegas.
[5] Anónimo (junio, 2009)

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