Revistas de Gimnasia, Escuela Superior de Niñas N° 2



Una de las tantas actividades recordadas por profesores y ex alumnos, son las Revistas de Gimnasia, las cuales se realizaban en el Estadio O’Higgins y en el Estadio Municipal de Tocopilla.
Dichos eventos marcaban la pauta informativa del diario local en donde se resaltaba el alto nivel de producción, el colorido, el compromiso de los profesores, apoderados y por sobre todo, el compromiso e identidad con la escuela por parte de las alumnas. Eran los eventos más masivos que ocurrían en Tocopilla, expresado en estadios atiborrados de público.
Las Revistas de Gimnasia, surgen de la concepción del movimiento y el juego como instancias que posibilitan el conocimiento entre las personas, además de permitir un desarrollo armónico.
La idea era mostrar a los resultados de las prácticas deportivas realizadas durante todo el año lectivo. Las niñas y profesoras elegían la actividad deportiva de su gusto y la exhibían a la comunidad, pero sobre todo a sus padres.
La acogida por parte de los alumnos es el aspecto que más destacan las profesoras de antaño, las cuales promovían el trabajo en equipo y el manejo colectivo.
La destreza y coordinación de las niñas eran enfatizadas por las educadoras, también estas actividades eran la ocasión para dejar plasmado en una fotografía todo un esfuerzo mancomunado.
Por lo habitual, estas actividades se iniciaban con el desfile de los alumnos participantes, los cuales, una vez formados, cantaban el himno nacional. Luego venían los bailes de distintos países: españoles, italianos, carocas, entre tantos otros. Había danzas y esquemas rítmicos, las rondas estaban a cargo de las más pequeñas, también se presentaban esquemas de destrezas, patinaje con “música moderna…” danzas con abanicos, pañuelos y quitasoles.
El diario local señalaba que, “…todas participaron sin excepción para mostrar sus habilidades y destrezas físicas, individuales y colectivas adquiridas durante su proceso de aprendizaje. ... El interés, los entusiasmos y el esfuerzo de las alumnas resultaron ser los mayores protagonistas de esa jornada.”[2]
Los establecimientos locales, igualmente, competían entre ellos a través de muchas programaciones extraescolares realizadas por Inspección de Educación, siendo muchas veces superada la cordura por la exaltación de los barristas en las múltiples competencias deportivas realizadas en el Estadio O’Higgins.
En la década del 40, en el calendario de efemérides, figuraban las Fiestas Mayas, campeonato deportivo trascendente en el alumnado del puerto. No obstante, era tan alto el fanatismo de los alumnos por sus respectivos colegios que se generaran muchos problemas entre ellos. Es por ello que la Inspección de Educación trataba de evitar las problemáticas instruyendo a los directivos. “La experiencia de años anteriores aconseja que en las barras y murgas, se tenga especial cuidado en evitar el apasionamiento excesivo de los niños, llegando a proferir, muchas veces, expresiones hirientes o ridiculizando a otras escuelas.- aquí la acción serena del maestro debe ser una lección del espíritu deportivo que debe reinar en estos torneos”[3].
No fueron pocos los conflictos por la exaltación que fundaban las derrotas y los triunfos en las competencias. “Saber perder, sin olvidar el objetivo de estas competencias, que no son otros que la cultura física y la correcta convivencia social de instituciones que el niño enfrentara más tarde como ciudadano”. [4]

[1] Fotografía superior; inauguración en el Estadio O’Higgins, 1958.
[2] La Prensa de Tocopilla, diciembre de 1963.
[3] Arch. Esc. Sup. N°2, Circular N° 19 de la Inspección de Educación de Tocopilla. Instrucciones sobre actuación del alumnado en Fiestas Mayas. Remitente Flavio Acuña. Tocopilla, 16 de mayo de 1947.
[4] Ibídem.

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