Dr.Alberto Rodriguez


Médico que llega a Tocopilla en 1928, dos años después de haber obtenido su título como Médico Cirujano otorgado por la Universidad de Chile.
Llega contratado por la empresa Anglo Chilean Co. Para trabajar en el hospital de la recién inaugurada Oficina María Elena. Ese mismo año vuelve a Tocopilla y se hace cargo de la atención de los obreros y empleados. Luego ingresa al antiguo hospital “San Juan de Dios” ubicado en Washington esquina Matta.
Sería testigo privilegiado de la inauguración del nuevo hospital, ubicado en Matta con Santa Rosa. Hospital entregado a la comunidad el año 1940. Como prueba de fuego, el sanatorio local enfrentaría una tragedia aciaga: el aluvión del 25 julio de 1940.
La ciudad sucumbía por los improvisados y furiosos ríos entre sus calles, iban ahí, muebles, carros, animales, casas y personas. El sector “El Salto”, sufría los mayores estragos. La Manchuria estaba desolada.
Afloraban las decenas de muertos, desaparecidos y los centenares de heridos graves. El Hospital era sometido al rigor de la naturaleza.
El doctor Rodríguez, presenció todo lo anterior y tuvo que coordinar el ingreso de los contundidos por las enormes avalanchas de barro y agua. Todo, en un edificio nuevo pero pobre, sin grandes recursos.
Posteriormente a esta tragedia, Rodríguez asume el cargo de director y durante su gestión, se habilitaron más salas para enfermos, se gestionó la llegada de un nuevo personal médico y de asistentes y se tramitó la llegada de mayores utensilios e insumos. [1]
“…como Médico Municipal y Legista, cumplió una labor eficiente en la atención de exámenes por lesiones y autopsias solicitada por los Tribunales de Justicia que se prolongó alrededor de diez años, sin que esto último recibiera emolumento alguno…[2]
Nos relatan que realizaba recorridos para atender a los indigentes que proliferaban en los rincones tocopillanos, a ellos, les prestaba ayuda, les proporcionaba remedios y los curaba. Muchos de estos menesterosos volvieron a vivir después de la intervención del doctor Rodríguez.
Rodríguez contribuiría con su altruismo hacia la comunidad al participar en variadas organizaciones. Entre ellas, la Cruz Roja, institución en donde dirigió lo cursos de primeros auxilios y asesoría a los grupos de rescate en las múltiples emergencias ocurridas en la localidad.
Otro organismo en el cual participó fue en la “Liga de Estudiante Pobres”, institución benéfica que reunía los fondos para socorrer a los niños de extrema pobreza; comprándoles sus útiles, uniformes y alimentos. Esta corporación en diciembre de cada año, creaba el “Comité Pro Pascua de los Niños Pobres”, en donde participaban personajes connotados de la vida tocopillana, entre ellas todas las autoridades, empresarios, dirigentes y altruistas adinerados.
Fue el médico de las Compañías de Bomberos y fue miembro y presidente en variados periodos del Rotary Club, miembro de la Colectividad Masónica Local “Unión y Esfuerzo” Nº 85. Participó en el club “Tocopilla Sporting”, componente del “Centro para el Progreso”, Miembro de la directiva del boxeo local.
Su labor en el hospital era reconocida. Quería a Tocopilla y por ello, rechazó la designación como director del Hospital de Antofagasta todo por quedarse en el puerto que lo acogió.
Vistas sus cualidades, el municipio de Tocopilla, en la celebración de su aniversario en 1956, le confiere el título de Ciudadano Honorario de Tocopilla, por lo que el joven médico recibe las llaves de la ciudad.
No pocas veces fue tentado por los políticos locales y regionales para postular a un escaño en el parlamento, situación que fue rechazada por el doctor Rodríguez.
La salud se iría deteriorando; su trabajo y el sin fin de actividades en las cuales estaba involucrado, lo cansaría. Muere el 2 de febrero de 1959 y sus funerales fueron multitudinarios y al momento de su sepultura, las palabras y los recuerdos de sus amigos, sólo apuntaban a su magnanimidad, expresado en 16 discursos.

[1] Prensa de Tocopilla, enero de 1964.
[2] Reinoso (1991).

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