Nuevos Vecinos

Una vez acaecido el terremoto, el puerto comenzó a desarrollar la existencia de una población flotante, constituida básicamente por obreros de la reconstrucción, quienes han provocado un apogeo en el comercio, disparando los precios de los arriendos y de los servicios de alojamiento, en donde opera la ley de la oferta versus la demanda.

Un hecho singular ha sido el cambio del patrón de la inmigración. Si bien Tocopilla, a lo largo de su historia, fue testigo de la llegada de extranjeros, cabe destacar que estos eran esencialmente europeos y asiáticos; quienes se dedicaron al sector terciario, es decir a los servicios; los griegos fueron panaderos, los yugoslavos ligados a las mercerías, los chinos a las carnicerías y los japoneses a las peluquerías.

El cambio del patrón de inmigración se ha orientado -inéditamente- a los latinoamericanos. Es así que en Tocopilla, en el actual proceso de reconstrucción, ve por sus calles a un gran numero de peruanos, y por sobre todo, a chicas colombianas y ecuatorianas.

La población obrera flotante dio paso a la prosperidad de la vida nocturna, siendo un potencial mercado a estas mujeres que partieron en busca de mejores horizontes, hallando en la cultura del ahorro el principal motor de su permanencia en el norte de Chile. Nuestro país es para ellos y ellas un polo atractivo; el cambio de monetario les favorece y por tales razones no es sorprendente saber que no ganan ni la mitad de lo que optaría un coterráneo.

¿Será Tocopilla un escenario de sincretismo o mezcla cultural con este grupo de latinos, tal como ocurrió con los europeos o asiáticos? , se formaran nuevos ghettos de extranjeros? Tal como ocurrió con los gringos, chinos o croatas? Quienes formaron sus colonias y centros encapsulados. ¿Habrá un auge de xenofobia? ¿Habrá innovación en los vínculos conyugales?

Sin duda que el terremoto trajo fenómenos singulares.

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