Patronato de la Infancia



Una historia fracturada por el terremoto 07 y por una destruccion innecesaria.

No hay duda alguna que el gran patrimonio arquitectónico de Tocopilla fue gravemente afectado y extinto por el terremoto de 14 de noviembre del 2007 Decenas de edificios públicos resultaron dañados, la mayoría de éstos con una vasta historia, como es el caso del edificio de la Providencia, que fue demolido completamente por el daño estructural que sufrió tras el sismo.

La historia de este edificio parte el 4 de abril de 1927, cuando Ester Droguett funda el Patronato de la Infancia. Luego, el 15 de septiembre de 1928 se realizaría la bendición de la “primera piedra”, la cual se colocaría en el sitio destinado a la construcción del asilo, ubicado en calle Cienfuegos esquina Sucre.

La misma señora Droguett de Arpándola al comienzo de la década del 30, tendría un papel crucial en la atención de los niños a través de la institución asistencialista La Olla del Pobre; olla común que alimentó a miles de tocopillanos golpeados por la Gran Depresión iniciada 1929.

La Prensa de Tocopilla titulaba en abril del 32 “Pese a su critica situación el patronato de la infancia continua desarrollando su altruista labor” Para luego señalar que “... las damas que componen la sociedad de Patronato sigue dando un gran ejemplo (...) atendiendo con abnegación i entusiasmo la olla de la infancia, en donde también concurren números ancianos demacrados y hambrientos...”

Este Patronato, en el mes de marzo de 1932, proporcionó a la ciudad 67.718 raciones, de las cuales 44.368 fueron destinadas para niños de 3 a 14 años y el resto se distribuyó entre guaguas, niños enfermos y ancianos.

Años después este edificio recae en manos de las Hermanas de la Providencia, que llegan a Tocopilla en julio de 1954. Las religiosas inician las clases en el Patronato creando la Escuela de La Providencia N° 22, con 59 alumnas, llegando en 1958 a 250 alumnas.

Luego, en 1967 sufre los efectos del terremoto, siendo reconstruido casi en su totalidad, sin embargo en 1972, el Consejo Provincial de las Hermanas de la Providencia, determina su cierre definitivo de la escuela debido al mal estado del edificio y al reducido personal.

Con el cierre de la Escuela, las hermanas abren el internado Estudiantil "La Providencia", obra que fue muy bien acogida por los padres y apoderados de 25 niñas, que vivían en riesgo y además en zonas apartadas de la ciudad, siendo apoyado por la Gobernación, damas leonas y rotarios.

Asimismo Durante 1979, abren un comedor abierto en La Patria y con el correr de los años sus integrantes, continuaron usando el inmueble para realizar múltiples actividades pastorales, como la catequesis familiar, del mismo modo sus integrantes realizaban talleres en la pastoral de enfermos y la pastoral carcelaria.

Lamentablemente el terremoto colapsó a este edificio que encierra una historia destacada en el puerto, siendo este lugar inmortalizado en la memoria de muchos ancianos que tuvieron que recurrir, siendo niños, a esta institución para poder retirar su porción alimenticia.

Triste nos pone el episodio de la destrucción, ya que hubiese sido precisa la restauración, y lamentable es la decisión de unos pocos, pero que a largo plazo esa mala decisión de destrucción nos afecta a todos porque era nuestro patrimonio. Y Esto último hace referencia a lo que recibimos de los padres, y lo que es de uno por derecho propio como ciudadano. Así que, cuando hablamos de patrimonio local, hablamos de nuestra herencia común como ciudadano. De cada tocopillano individualmente y de todos como un pueblo. El patrimonio está conformado por todos aquellos bienes materiales, espirituales y naturales más significativos para identificarnos y sentirnos parte de un lugar y de un grupo humano particular. El futuro y la pervivencia de una comunidad están estrechamente relacionados con su cultura. Y la cultura no existe sino a través de la memoria; objetos, casas, historias, comidas, fiestas…por ello se hacen necesarias actividades de preservación, valoración y conservación del patrimonio, con el propósito de valorar nuestra cultura y en este caso motivar la Valoración del Espacio.

Comentarios

gipita ha dicho que…
Muy de acuerdo con tu comentario amigo, la destrucción del patronato fue como la muerte de una parte del alma de la historia de nuestro Tocopilla... a mi me llega muy de cerca, ya que mi madre paso su enseñanza básica en ese lugar y así como muchas, se quedarón atrás recuerdos y historias que perdurarán en sus vidas.
Anónimo ha dicho que…
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